
A veces aparecen noticias que generan una extraña sensación de ambigüedad a los lectores, ya que por un lado se aprecian como un avance y como un paso más para la humanidad, pero por otro se observa en ellas un preocupante estilo diferenciador, controlado por las personas.
Con esto me refiero a una noticia que está en boca de mucha gente estos días: ha nacido el primer bebé español libre de la mutación genética que predispone a tener cáncer de mama.
Dicho así parece simplemente una buena noticia. El problema y la polémica se genera cuando se explica que no todas las parejas pueden conseguirlo, porque se trata de un bebé nacido mediante fecundación in vitro, y que la seguridad social está costeando estos tratamientos.









