Pruebas prenatales V: Biopsia coriónica

Dentro de las pruebas prenatales que hemos estado comentando en estas semanas, la biopsia coriónica y la cordocentesis son las más invasivas, las que más riesgos implican y las que se realizan en último lugar a la hora de realizar un diagnóstico.
La biopsia coriónica consiste en extraer una muestra de las vellosidades coriónicas que son unas estructuras que forman parte del tejido que da lugar a la placenta y al analizarlas se pueden considerar equivalentes como si cogiéramos tejido del feto.
La técnica consiste en introducir una aguja através del cuello del útero (transcervical) o a través de una punción abdominal con anestesia local (transabdominal), a la vez que se realiza una ecografia, que permite visualizar las estructuras maternas y fetales para asegurar que la biospia se hace bien y sin problemas.


