
No es raro, y más ahora con el programa para potenciar el bilingüismo desde la educación infantil, que en muchos hogares donde se habla más de un idioma (bien de forma nativa o por enseñarle al pequeño otro idioma de forma natural) se quiere que el pequeño también los aprenda.
Se sabe que los niños pequeños pueden aprender un idioma más rápido y más fácil que los niños mayores o los adultos, pero es muy importante que la metodología empleada sea la más adecuada y seguir una serie de estrategias para instaurar el bilingüismo en nuestros hijos.
Lo que tienen en común todas las estrategias que veremos hoy es que es muy importante marcar el límite para que el pequeño sea capaz de determinar dónde termina un idioma y dónde empiezan los demás.







Pues ojala mi marido o yo hubiésemos sabido un montón de idiomas para haberle hablado y cantado a nuestro hijo durante sus primeros 6 meses de vida, porque según investigadores británicos los bebés que escuchan discursos en lengua extranjera aprenden idiomas más rápidamente en las escuelas o como adultos.