
Parece que puede haber una relación entre los refrescos en la infancia y la mala salud coronaria. Un estudio recientemente publicado ha señalado que el consumo de bebidas gaseosas unida al exceso de carbohidratos en la infancia se relaciona con factores que predisponen los problemas de corazón, los problemas coronarios y la hipertensión.
El trabajo ha sido realizado por los investigadores de Westmead Millennium Institute for Medical Research de la Universidad de Sydney y los sujetos fueron unos dos mil niños de 21 escuelas de la ciudad que tomaban uno o más refrescos con gas al día.

Aunque un niño disfrute de una dieta sana y equilibrada, el hecho de tomar bebidas azucaradas como los refrescos, puede aumentar el riesgo de que padezca obesidad a causa de una mutación en los genes. Esta explicación está demostrada científicamente por una investigadora de la Universidad de Navarra, en cuyo trabajo identifica los genes PPARG2 y ADRB3 como los responsables del aumento del riesgo de obesidad.