
Tras unas cuantas entradas hablando de bebés de alta demanda explicando sus características y algunas de las vivencias de los padres que hemos tenido bebés de este tipo quedaba pendiente hablar del origen de dicho comportamiento en los bebés.
Por mi profesión visito a diario a varias madres y a varios bebés y tanto por observación como por lo que explican las mamás he encontrado, en alguna ocasión (pocas, a decir verdad), bebés que podrían considerarse de alta demanda.
Una vez “avistados”, lo ideal es seguir observando su comportamiento en el tiempo para ver cómo evolucionan (a veces están muy nerviosos unos días por algún motivo y cuando éste se soluciona son bebés relativamente tranquilos) y preguntar a los padres cómo fue el nacimiento, los primeros días, cómo se comportaba el bebé, etc. De este modo es posible saber, en cierto modo, si el bebé de alta demanda nace, o bien se hace.










