Un cambio de alimentación para mejorar el autismo

El autismo es una de esas enfermedades que se olvidan muchas veces a la hora de enumerar enfermedades pediátricas pero tiene una prevalencia enorme entre los niños. Según la Organización Mundial de la Salud, en el mundo hay 21 autistas por cada 10.000 niños. En Estados Unidos, cada 20 minutos se diagnostica un nuevo caso.
Si juntáramos los casos de diabetes, cáncer y SIDA infantil no superariámos el número de niños autistas.
Existen pocas terapias que sean realmente eficaces. Intentan paliar los síntomas, ya que de momento no se ha encontrado una posible cura. Un nuevo estudio aboga por una línea de investigación diferente. Al parecer, algunos de los síntomas de esta enfermedad podrían modificarse siguiendo una dieta especial bastante estricta.
Realizando un ensayo con niños autistas se ha comprobado que existe una relación especial entre el sistema digestivo y el sistema nervioso central de estos niños. Al alterar la dieta de cientos de pacientes se ha comprobado que también se modificaban ciertos comportamientos y mejoraban habilidades como hablar, jugar o dormir.

Ha sido publicado en la revista PLoS ONE un estudio realizado en Estados Unidos que afirma la ausencia de vínculo entre autismo y la vacuna combinada contra el sarampión, la rubéola y las paperas.
Hemos hablado anteriormente de las razones que aportan los defensores del corte inmediato del cordón y las de los que defienden que se deje latir hasta que se colapse. Investigando este tema he encontrado información complementaria, en los artículos del Dr. M.G. Morley, que presenta algunas de las consecuencias que puede, en su opinión, tener el corte precoz. Una de las más preocupantes es su posible relación con la parálisis cerebral, que tantas dificultades y sufrimiento acarrea a los niños y a sus familias. Una lucha que afrontan con valentía, logrando que estos pequeños puedan tener una vida digna y feliz.

En la última década los casos de autismo vienen en aumento y a pesar de lo mucho que se ha investigado sobre este padecimiento, todavía hoy en día despierta muchas interrogantes.


