
El síndrome de Asperger, a pesar de no ser muy conocido, es un trastorno del desarrollo cerebral bastante frecuente, que se presenta en al menos el 3 por ciento de los niños y en ocasiones no llega a ser correctamente diagnosticado. Las personas que lo padecen tienen un aspecto externo normal pero sufren problemas en su desarrollo cerebral que hacen que su existencia diaria sea complicada. Este trastorno es, como decía, desconocido por la mayoría de la población e incluso por muchos profesionales.
Cuando se diagnostica en niños suele ser cuando ya han comenzado los problemas de adaptación y esto puede complicar su tratamiento. Los niños con síndrome de Asperger son de inteligencia completamente normal. Se da con más frecuencia en los varones. Estos niños comienzan a llamar la atención de sus padres o educadores con un comportamiento anormal, a veces inadecuado y a veces sorprendente. Sobre todo las áreas más problemáticas son las relaciones con los demás aunque su adquisición del habla es normal.
Ellos y sus familias, sin el tratamiento y apoyo adecuados, pueden sufrir y sentir un enorme aislamiento. Pero es importante entender que sus comportamientos llamativos o sus dificultades no tienen que ser necesariamente dolorosas si el entorno acepta sus peculiaridades. Son diferentes en algunos aspectos, pero derrochan humanidad. El diagnóstico temprano es muy importante, como lo es también el ser tratados por profesionales adecuados y apoyarse en asociaciones de familias con el mismo problema.