
Como hemos visto al hablar de los orígenes de los apellidos, muchos de ellos derivados de oficios. Son aquellos que provienen de la profesión que ejercía la persona o familia asociada al apellido. Pero, ¿podría nuestro apellido inclinarnos a trabajar en el oficio que designa?
Leo un interesante post en Xataka Ciencia que da cuenta de un estudio bastante peregrino que asegura que sí podría ser que nuestro apellido atrajera de algún modo nuestra vocación.
Según este estudio realizado en 1975 por Lawrence Casler, de la Universidad Estatal de Nueva York en Geneseo, los nombres podrían influir en el empleo que vamos a desempeñar de adultos. Al menos parecía existir una fuerte correlación entre el apellido y la ocupación que se escoge.








