
Nada tan delicado como la piel de un bebé. La piel, que además es el mayor órgano del cuerpo humano y el más expuesto. Por eso debemos cuidarla desde el primer día, en cuestiones como la ropa. Podemos seguir algunos consejos prácticos que harán que esa piel del bebé se mantenga sana.
Los consejos sirven tanto para la ropa exterior como, especialmente, para la ropita interior que está en contacto más directo con la piel.
Respecto al lavado de la ropa, debe realizarse sin suavizante y sin lejía ni detergentes fuertes, preferiblemente con detergentes naturales y específicos para pieles sensibles. Se deben eliminar los restos de detergente a través de un aclarado extra o un centrifugado enérgico.
Se puede optar por tejidos naturales en la ropita: la ropa orgánica es una cuestión de salud y de respeto a la naturaleza. El tejido de fibras naturales, como el algodón natural, es transpirable, lavable, mantiene la temperatura corporal del bebé y no utiliza productos químicos en su elaboración.