Bajan las adopciones de niños chinos

España sigue siendo uno de los países el mundo que más niños adopta. La mayoría de las adopciones siguen procediendo de China, y en segundo lugar de Rusia.
Quienes viven en España pueden comprobar que es bastante habitual ver por la calle a una niña de ojos rasgados paseando de la mano de sus padres adoptantes. Su política del hijo único ha provocado que se disparen las adopciones de niñas chinas hasta que el año pasado han endurecer las condiciones de adopción excluyendo por ejemplo a los obesos, los homosexuales y los solteros. Por su parte, Rusia ha hecho lo propio.
En las estrictas (y para muchos absurdas) restricciones que ha impuesto China a las adopción de niños por parejas extranjeras está el origen del bajón de un 40% de las adopciones en 2007 respecto del año anterior. 700 niños menos, provocando a su vez un descenso del 18% en el total de adopciones.


Además de ser un acto de amor ante el cual me sacaré el sombrero toda la vida, adoptar un hijo es un gran desafío para los padres adoptantes.
Si bien ha mejorado en los últimos años, la situación económica en la Argentina está muy lejos de ser igualitaria. Lamentablemente en mi país hay todavía muchas familias que viven por debajo del nivel de pobreza.
Podemos imaginarnos la revolución familiar que significa la adopción de un hijo. El tiempo de espera (que suele ser más de lo que la ansiedad de los padres puede soportar), traer al niño a casa, la acogida por parte de los demás miembros de la familia, la adaptación del niño…
A principios de año conocimos 

