
Nos hemos creído que los niños son tan delicados que cualquier cosa les va a enfermar. Pero no es así. Yo no creo que exponer a los niños a espacios cerrados cargados de virus les haga más fuertes, ni, por supuesto, que debamos hacerles pasar frío, pero si que es conveniente, con cierta lógica, dejarles decidir si tienen o no tienen que ponerse más ropa de abrigo.
Hace más daño ir abrigadísimo sudando que correr con la ropa justa dejando que el propio cuerpo decida si de verdad necesitan el abrigo o no. Así que os propongo hacer un esfuerzo y confiar en la termoregulación de nuestros niños
A lo largo de los años me he dado cuenta que solemos abrigar demasiado a los niños y les imponemos nuestras sensaciones términas, incapacitándolos, al final, para saber por ellos mismos si tienen o no tienen frío. También he descubierto que, cuando ellos deciden, suelen elegir llevar menos ropa de abrigo que la que les ponemos a los niños que no pueden decidirlo y que los primeros suelen estar sanos y no cogen frío.
Este tema suelo hablarlo con mis amigos, con opiniones diferentes. Pero cuando lo hablo con los niños su respuesta es unánime: los adultos somos frioleros y muy pesados con este tema. ¿Pensáis que debemos dejar que los niños decidan cuanta ropa de abrigo deben ponerse?.


