Nacer con síndrome de Down
Se constata de nuevo, como señalaba hace unos meses Armando, que cada vez nacen menos bebés con síndrome de Down. Me ha impactado la noticia recogida recientemente por el Diario Vasco, que explica que en Guipuzcoa nacen solamente cada año tres bebés con esta alteración cromosómica. Es llamativo que sean tan pocos, ya que implica que el diagnóstico lleva casi invariablemente a la decisión de un aborto. En la noticia se explica también que, por ejemplo, en la provincia de Burgos en los dos últimos años no hubo ningún nacimiento de bebés con estas características.
La realización de una ecografía diagnóstica entre las semanas 11 y 14 de embarazo y la extensión de la amniocentesis hace posible detectar un enorme número de problemas congénitos. Entre los que se detectan el más común es el síndrome de Down. Una vez conocido el diagnóstico la mayoría de los padres deciden terminar el embarazo y son muy pocos los que siguen adelante.
Pero, ¿qué espera en la vida a un bebé que va a nacer con síndrome de Down?





Nos llega la noticia de dos nuevos estudios presentados hoy por investigadores británicos que han demostrado que la capacidad de producir espermatozoides sanos se ve perjudicada por la diabetes y la obesidad. Ambas dolencias afectan al ADN, haciendo que la fertilidad de los hombres que las padecen se vea disminuida.


