La Nintendo DS ¿a todas partes?

11 comentarios

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Las consolas portátiles de videojuegos, y en especial la Nintendo DS, que tiene una cuota de mercado de un 70%, que seguro es mayor entre el público infantil, son uno de los mayores entretenimientos de los niños.

En el CAP (Centro de Atención Primaria) en el que trabajo es habitual ver a niños en la sala de espera jugando con su consola. También he visto niños con ellas en restaurantes, en la calle, comprando con sus padres en un supermercado, etc.

El último niño al que vi con la consola encendida “dale que te pego” (aparte de mi hijo en casa) fue uno al que vacuné hace unos días. Fue tan complicado hacerle separar la vista de la consola que me pregunté: la Nintendo DS ¿a todas partes?

Las consolas no son el demonio, ni mucho menos. A los niños les encantan y en principio, si son capaces de gestionar por sí mismos el tiempo o si el hecho de jugar con videojuegos no les quita tiempo para relacionarse con otros niños, para jugar a otras cosas o simplemente para hacer vida familiar, no debería haber ningún problema con ellas, puesto que tanto los niños como los adultos tenemos que poder jugar a algo simplemente para divertirnos, sin buscar un aprendizaje secundario, un desarrollo cerebral superior o alguno de los objetivos que vienen implícitos en los juegos educativos que tanto nos gustan a los padres hoy en día.

Ahora bien, ¿dónde está el límite entre el rato que podríamos considerar óptimo y un tiempo excesivo que podría afectar a las relaciones con los demás?

El niño del que os acabo de hablar entró a la consulta acompañado de su madre para que le pusiera una vacuna hiposensibilizante (vacuna de la alergia que se pone periódicamente y tras la cual tienen que esperar media hora en la sala de espera para valorar una posible reacción anafiláctica).

Les saludé al entrar y me contestó la madre, pero no el niño, que entró jugando su partida. El hecho de saludar o no lo considero superfluo, los niños siempre van acompañados de sus madres o padres y como somos los adultos los que solemos hablar ellos suelen no hacerlo.

Se sentaron, empecé a preparar la vacuna y la madre le pidió que dejara la consola. El niño no lo hizo y sólo levantó la mirada cuando le fui a vacunar, básicamente para cerrar los ojos y soportar el dolor del pinchazo.

Acto seguido siguió jugando mientras salían de la consulta en dirección a la sala de espera.

Media hora después me acerqué para que me enseñara el brazo y valorar la posible reacción y le dije: “a ver, enséñame el brazo”. Esperé a que se levantara la manga y me mostrara el sitio en que le había pinchado. No lo hizo, aunque sí acercó su brazo hacia mí, sin levantar las manos de los controles de su Nintendo DS.

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“Venga hombre, ¿hasta la manga te tengo que levantar?”, le pregunté con sorna (que no enfado) mientras se la levantaba. Observé que no había reacción alguna y me contestó: “Siií”, sin demasiado convencimiento y quizá sin saber si debía o no responder a mi pregunta.

El caso es que valorando la escena al completo, me pregunté hasta qué punto debemos permitir que los niños vivan cabizbajos con la vista puesta en una pantalla.

Como he dicho he visto niños en un restaurante, comiendo con sus familias, consola en mano y siempre he pensado lo mismo: con el poco tiempo que pasan los hijos con sus padres (y viceversa), ¿qué hacen un sábado comiendo fuera con la consola?

Pienso que hay muchos momentos a lo largo del día para jugar un rato con la Nintendo DS (y si algún día no se juega tampoco pasa nada), como para perder las formas ante los demás (si alguien se dirige a ti, alza la mirada y atiéndele) y como para perder las oportunidades de aprender a saborear el entorno con la vista y de dialogar un poco con la familia.

Un restaurante es un momento ideal para hablar todos, para explicar y escuchar, para observar el comportamiento de otras personas, de los camareros, la decoración del restaurante, el sabor de los platos que nos sirven, etc.

La visita con el enfermero es un buen momento para pasar treinta minutos hablando con tu madre de lo que has hecho ese día y escucharla a ella contarte lo que ha hecho ella.

Tampoco es que pase nada por llevarse la consola, pero yo como padre sí pondría freno si mi hijo perdiera la capacidad para relacionarse con otras personas y contestara sin levantar la mirada de la pantalla.

Quizás parte del problema esté en los padres y madres, que no ayudan a hacer de los momentos en familia instantes de comunicación y de felicidad. Quizás hasta se aburren con sus padres y por eso se llevan la consola. No sé, ¿qué pensáis al respecto?

De momento, en mi casa, existe una norma no escrita (ni verbalizada, de momento), que dice que la Nintendo DS, aunque sea portátil, no sale a la calle.

Fotos | Flickr (ffg), Flickr (Seth W.)
En Bebés y más | Los vídeojuegos podrían mejorar la salud visual si se utilizan correctamente, ¿La informática en edad infantil es buena o no?

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Comentarios

  • 1 !

    Totalmente de acuerdo contigo, Armando, salvo por lo de no dejar salir a la calle 'nunca'.

    Yo estoy esperando (1 semana!) a que nazca nuestro 'Oriolet' (Oriol), para echarnos unas partiditas con la Wii... ;)

    Ahora en serio, y respondiento a tu pregunta: A todas partes no, pero a la calle alguna vez (como premio o por viajes largos)... si. Restaurantes, medicos, reuniones familiares, etc... no!

    PD: No le hechaste una miradita a la madre, con lo de la manga? Yo, antes de bajársela, le tatuo 'Game Over'! ;)

  • 2 !

    Cesarote, pues como no le ates el mando al brazo...

    Sobre el "no sale a la calle", es una frase con matices. Me refiero a eso, a la calle en concreto (médico, restaurantes, de visita, etc.). Cuando nos vamos un fin de semana a la playa, o cuando veraneamos, nos la llevamos, porque es un juguete más...

    Como premio, ummm, pues no. No me importa que mi hijo juegue con la Nintendo DS, ni con la Wii. Hay días que se pasa la tarde repasando los juegos y luego se puede tirar dos semanas enteras sin jugar con ninguna de ellas, pero si la convertimos en un premio la magnificamos a "algo especial".

    Nadie deja a un niño leer un cuento como premio, ni le da un plato de lentejas como premio, por eso ni la Nintendo DS, ni los pastelitos deberían ser premios... (a ver si un día me pongo y escribo algo sobre los premios, que es interesante).

    Bueno, ya contarás cómo va la paternidad!! Qué poco queda!

    Un saludo!

  • 3 !

    Ok, ok... No, como premio. Supongo que me referia a como 'excepcion' por algo, no se... Justamente ese, el de los 'premios' (no recuerdo como llamarlo psico-pedagogicamente hablando; y positivos o negativos) es un tema que me interesa.... y me tiene ciertamente preocupado. Para cuando el post? ;)

  • 4 !

    PD: "Hay días que se pasa la tarde repasando los juegos y luego se puede tirar dos semanas enteras sin jugar con ninguna de ellas".

    Entiendo que eso es por falta de obsesión, cosa totalmente correcta, no? Quiero decir que... sino se obsesionan, sino les 'priva' (consciente o inconscientemente) no hay problema...

  • 5 !

    Exacto. En el momento en que descubrió las consolas me empecé a preocupar porque el tiempo que pasaba con ellas era exagerado. Quería jugar a todas horas con la Wii o con la Nintendo y llegué a plantearme el hacerlas desaparecer de casa. Sin embargo, Miriam, mi mujer, me dijo: "lo más probable es que sea por la novedad". Y el mismo día que yo ya había prácticamente decidido que "esto no puede seguir así", las consolas se convirtieron en un elemento más de juego al que recurre en momentos puntuales (cuando se acuerda de ellas o cuando le apetece). Como digo, puede estar dos o tres semanas sin jugar a ningún juego y luego una tarde ponerse con dos o tres a redescubrirlos.

    Supongo que en el momento en que empiezas a "limitar" o a "prohibir" es cuando la "falta de..." se transforma en deseo o necesidad. En mi caso al menos ha funcionado así. Ni se la hemos quitado, ni se la hemos dado con ningún objetivo concreto, simplemente está ahí para cuando quiera utilizarla.

    Los artículos sobre premios y tal, pues pronto, antes de que necesites aplicarlos ;P.

  • 6 !

    Ayer ha sido la última vez que hemos hablado mi mujer y yo sobre esto. El domingo estuvo en casa un matrimonio con su hijo, el cual no se si es simpático, ni listo, ni nada... sólo sé que estaba con la DS... era un cacho de carne sentado en el sofa que sólo separó sus manos para beber un poco del refresco que le habíamos servido. Ejemplos similares tengo entre familiares y amigos.

    Culpa de los niños? no creo, culpa de los padres, por no haber podido o haber sabido limitar esos nuevos hábitos.

    A ver, tampoco digo que no salga de casa... No sacamos los adultos el mp3 para entretenernos en trayectos, momentos de espera y cosas parecidas?? Esto para ellos es algo parecido. Veo bien que utilicen las consolas en esas esperas aburridas para ellos del médico y tal... aunque también podrían ser utilizadas para otras cosas, como hablar o jugar al veo-veo de toda la vida... pero siempre con negociaciones y sentido común... "Ok, llevas la consola, pero en el momento que nos toque la apagas". Nada de usarla en visitas, ni en comidas familiares ni en ninguna ocasión que no sea lógico...

    Eso digo ahora, en cuanto la enana que tiene ahora 3 meses diga aquí estoy yo... ya veremos... jejeej

    un abrazo

  • 7 !

    Vaya, coincido por una vez en lo que opinas. Con las consolas pasa como con cualquier otra cosa: abusar es malo. Y en el caso que nos ocupa mucho peor porque abusar de la consola hace a los niños más sedentarios, menos sociables y ... más obesos. Creo que con media hora al día de consola un niño va bien servido. Pero claro si luego vamos y le mandamos al salón a ver la tele no arreglamos nada, sino empeoramos. A la calle, es lo único que les viene bien, con los amigos y sus juegos de carreras y risas compartidas.

  • 8 !

    Hola. Buen post, felicidades. Quería compartir con vosotros las reglas que tenemos en casa para usar la Nintendo. Se la regalamos a nuestra hija con seis años y medio, son estas, perdón por la extensión:

    Nº 1 La Nintendo es para jugar en casa. Sólo podrás sacarla cuando mamá o papá te lo permitan, por ejemplo en viajes largos o vacaciones. Nº Eres responsable por completo de la Nintendo. De cuidar los juegos, de mantenerla limpia, y de cargar la batería cuando sea necesario. Para cargar la batería basta con pedírselo a mamá o a papá. Nº Quique es demasiado pequeño para jugar, aunque puede verte siempre que quiera. Nº El tiempo máximo de juego será de treinta minutos, aunque tendrás un tiempo extra si estás llegando al final de una fase o algo parecido. Nº En el momento en que incumplas alguna de estas normas estarás una semana sin jugar. Nº Puedes compartir la Nintendo con tus amigos, pero seguirás siendo la responsable de lo que le ocurra, por lo que te recomendamos que no les dejes solos. Si algún padre no deja jugar a su hijo o hija debes recordarlo para no dejarle la maquinita.

    Consejos: - Es mucho mejor jugar con tus amigos que con la maquinita. La Nintendo siempre estará en el mismo cajón y a tus amigos seguro que no los tienes en ningún armario para jugar con ellos cuando tú quieras. - Debes mantener una postura correcta a la hora de jugar, ya que te puedes lastimar la espalda y las manos. Nosotros te enseñaremos cómo hacerlo.

  • 9 !

    Me gusta mucho la tabla de normas de Daniel Gen... Siempre en positivo! Bola8: mis hermanos y yo jugábamos cada uno 40 minutos cada uno a la Game Boy (pantalla de fósforo verde, qué tiempos) A LA SEMANA y ninguno hemos salido con traumas jeje

    un abrazo

  • 10 !

    Estoy de acuerdo con todo en geneal todos teneis parte de razón y este tema me toca de muy cerca. El día 9 de noviembre es mi cumpleaños (23)y nosotros en casa particularmente hacemos una lista con cosas que nos gustaría que nos regalaran y de esa lista la pareja (porque mi niña aun es muy pequeña)compra la que quiere, pues bien yo llevo pidiendo la nintendo DS desde hace un par de años, haber si este cumple puede ser. Yo nunca he tenido una consola, pero es que además no me han llamado la atención, ni le he llorado a mis padres por ella nunca, vamos que no estaba en mi carta a los reyes, pero con la nintendo DS y esto del brain training pues me ha picado el gusanillo. Aunque quiero decir que aunque ahora tenga una nintendo(vamos digo yo) no va a restar tiempo a mi preciosidad de 11 meses, ni a mi marido, ni a mi casa; será como a la que le gusta hacer punto de cruz por ejemplo(es que es otra de mis aficiones), pues ahora dedicare la mitad del tiempo que dedicaba al punto de cruz a la consola. Perdón por el rollo, ah y ya os contaré si me regalarón la DS

  • 11 !

    Pues tengo que deciros que por fin la nintendo es mia, ahora podre jugar el ratito de por las noches.

    Prometo que la usare con moderación.

    Un saludo

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