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pila de botón

Hace unos días escuché una noticia sobre los daños que había sufrido una niña al tragarse un pila de este tipo y he querido indagar un poco sobre por qué es tan peligroso tragarse una pila de botón.

Uno de los mayores riesgos para los niños es la ingesta accidental de cuerpos extraños, y las pilas de botón se hallan entre dichos cuerpos. Se encuentran en gran cantidad de elementos de uso habitual, como relojes, cámaras fotográficas, juguetes, mandos…

La revista Pediatrics publicó un estudio descriptivo, realizado en EE.UU., que analiza los casos detectados a lo largo de 20 años. La preocupación surgió sobre todo porque se observó el mayor uso doméstico de pilas de litio de 20 milímetros (un 37,7% se encontraban en mandos a distancia) que son, además, las que producen mayores daños, incluso la muerte.

Esto es debido sobre todo a que por su mayor tamaño quedan alojadas en el esófago cuando son deglutidas por el niño, y en menos de dos horas producen quemaduras graves por las reacciones químicas que desencadenan.

La pila de botón es una pila eléctrica en un recipiente de metal en forma de disco con una caja de metal, y su nombre le viene de la similitud, por tamaño y forma, con un botón. Las pilas contienen mercurio, cinc, óxido de plata, litio, y a veces hidróxido sódico o potásico.

Si la pila se abre puede liberarse material tóxico o muy corrosivo, que podría ocasionar necrosis de la mucosa donde se aloje al ser ingerida, en la traquea, en el estómago… Además pueden producir lesiones por decúbito (la presión contra la piel reduce el riego sanguíneo hacia el área y el tejido afectado muere) o quemaduras eléctricas de bajo voltaje.

Si el bebé o niño se ha tragado una pila de botón en el hospital se suele realizar una extracción endoscópica (se consigue hasta en el 99% de las ocasiones). Los cuerpos extraños pueden localizarse en el tracto digestivo superior cuando son ingeridos accidental o deliberadamente. De los cuerpos extraños ingeridos, 90% pasan al tracto digestivo y 10% al árbol traqueo bronquial.

Si la batería se encuentra en el estómago o en el intestino, se suelen tomar radiografías para evaluar su progresión. Si permanece en el estómago por mas de 36 a 48 horas, se extrae endoscópicamente.

Existen otros procedimientos alternativos a la endoscopia para extraer el cuerpo extraño, como las sondas de Foley y la utilización de imanes, pero en la actualidad han pasado a un segundo plano ante la mayor eficacia y seguridad de la endoscopia.

Se han descrito también casos de perforación del tabique nasal por introducción de la pila en la nariz.

Prevención: las pilas fuera del alcance de los niños

El mejor tratamiento es la prevención, los padres hemos de ser conscientes del riesgo que supone la manipulación de este tipo de material por parte de los niños. Por ello han de estar fuera del alcance de los niños. Algunos consejos generales al respecto, de los que os hemos hablado en anteriores ocasiones, son:

  • Mantener fuera del alcance de los niños las pilas de botón y los objetos que las contienen (mandos a distancia y otros objetos portadores de pilas debotón).
  • Vigilar que la tapa de las baterías esté debidamente cerrada y, en caso de que esté estropeada o rota, asegurarse de que quede correctamente cerrada (por ejemplo, con una cinta adhesiva resistente).
  • No dejar ninguna pila de botón, incluyendo las usadas y reciclables, sueltas en cualquier superficie.
  • No dejar que los niños jueguen con las pilas de botón.

El hecho de que los síntomas pueden ser en sus inicios muy inespecíficos, sumado a que en la mayoría de los casos no fue presenciada la ingestión de las pilas, puede retrasar el diagnóstico y, por tanto, empeorar el pronóstico. Si vemos o sospechamos que el niño ha tragado una pila de botón hemos de acudir de inmediato al servicio de Urgencias.

Vía | Aeped
Foto | yoppy en Flickr
En Bebés y más | Peligrosidad de la ingesta accidental de una pila o un imán, Precauciones con las pilas de botón

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