Sigue a

depre_bebe.jpg

Los niños y los bebés también se deprimen, aunque es más fácil detectarlo en niños más grandes que en los bebés. Para los padres es difícil detectar que su bebé puede estar deprimido, ellos no tienen conciencia del estado de ánimo que puedan sentir, pero si que nos dan a nosotros una serie de pistas para que podamos detectar el estado anímico que tienen.

Según Francisco Palacio, jefe del servicio de Psiquiatría del Niño y del Adolescente de Ginebra, debemos prestar atención a dichas pistas, un bebé tiene interacciones positivas cuando el vínculo afectivo es el adecuado, es decir, el bebé viene al mundo dispuesto a realizar un intercambio afectivo e intenso con la madre o la persona que lo cuida, así se garantiza su protección y supervivencia. Estas interacciones positivas se demuestran con felicidad, alegría y con una respuesta agradable.

Pero cuando esta interacción es negativa a causa de un déficit en la relación madre-bebé, se puede ver reflejado en su estado anímico, no se trata de que llore porque está triste, más bien da la impresión de que está apático y sin ninguna iniciativa.

Según Francisco Palacio, el hecho de que un bebé se vaya con cualquiera, es decir, que no rechace los brazos de un desconocido es un signo de que algo va mal, ya que lo normal es que el bebé tenga angustia por la separación de su madre y se ponga a llorar. Cuando el niño no muestra su deseo de llamar la atención también se puede pensar que hay algún problema de depresión, ya que a esta edad lo normal es que el bebé quiera atraer la atención.

La depresión es realmente fatal, sólo hay que ver como afecta a los adultos, cuanto más a un niño. Además, una depresión puede producirle cierto retraso en el desarrollo, como empezar a caminar más tarde de lo normal, empezar a hablar más tarde, tener problemas de sueño o no comer bien.

Las causas pueden ser en parte el mimetismo del bebé, una madre deprimida puede dar lugar a que el bebé también lo esté, llegando a no responder prácticamente a los estímulos afectivos y mostrando una gran apatía. Para ellos, siendo tan pequeños es sin duda un problema importante que se debe atajar cuanto antes.

Como siempre hemos dicho, la madre es muy importante, su salud física y mental inciden en el adecuado desarrollo de su hijo. Transmitir todo tu amor al niño, que no perciba ninguna angunstia por tu parte y que tu estado anímico frente a él sea óptimo es uno de los mejores remedios para su bienestar y para el tuyo propio.

En el vínculo de Profesional Medicina, puedes visualizar algunas entrevistas en las que Francisco Palacio, nos alecciona sobre el tema de la depresión en los bebés.

Vía | El País
Más información | Profesional Medicina Tv

Deja un comentario

Ordenar por:

0 comentario