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Ojo bebe

La conjuntivitis del recién nacido (o conjuntivitis neonatal) es una infección de la membrana que rodea los párpados y la parte visible del ojo. Se produce cuando se inflama la membrana transparente que mantiene los ojos húmedos y los protege de agresiones externas. Es decir, cuando se inflama la “conjuntiva”.

Hay varios tipos de conjuntivitis, pero todas tienen algunos síntomas que son comunes. Si observamos alguna de estas señales, conviene acudir al pediatra para que valore que tipo de conjuntivitis está afectando al bebé. El bebé aún no es capaz de frotarse los ojos (algo que sí harán los niños mayores), así que habremos de fijarnos en otros síntomas para reconocer la conjuntivitis.

Síntomas de conjuntivitis en el recién nacido

  • Habitualmente, sea cual sea la causa, los párpados y la parte blanca de los ojos (conjuntiva) del recién nacido se inflaman mucho.
  • Cuando se separa el párpado puede verse la salida de pus.
  • Acumulación de abundantes “legañas” tras el sueño, incluso llegando a sellar los ojos.
  • Lagrimeo del ojo.
  • Si el tratamiento se retrasa, se pueden formar llagas en la córnea que dañan la vista de forma permanente.

Causas de la conjuntivitis

Para identificar el organismo infeccioso, el médico extrae una muestra de pus y la examina al microscopio o bien realiza un cultivo. En la mayoría de los casos, la conjuntivitis neonatal se contrae al atravesar el canal del parto y los organismos responsables son, en general, las bacterias que habitualmente habitan en la vagina, aunque también podría ser de origen vírico o con otras causas.

  • Las Clamydia, un tipo de bacteria pequeña, constituyen la causa más frecuente de conjuntivitis neonatal (conjuntivitis por inclusión). La conjuntivitis causada por Clamydia habitualmente se desarrolla entre 5 y 14 días después del nacimiento. La infección puede ser leve o grave y puede producir cantidades de pus variables.
  • El Streptococcus pneumoniae. La conjuntivitis causada por esta bacteria puede comenzar de 4 a 21 días después del nacimiento y puede o no producirse pus.
  • El Hemophilus influenzae. El comienzo de la conjuntivitis y sus efectos son iguales que en el anterior caso.
  • La Neisseria gonorrhoeae, bacteria que causa la gonorrea. La conjuntivitis causada por la bacteria de la gonorrea (conjuntivitis gonocócica) aparece entre 2 y 5 días después del nacimiento, o incluso antes si las membranas se rompieron prematuramente y la infección tuvo tiempo de comenzar antes del parto. Si se conoce que la madre del recién nacido tiene gonorrea, el niño recibe una inyección del antibiótico ceftriaxona para prevenir la infección gonorreica en los ojos y en cualquier otra parte del cuerpo.

También pueden ser causantes de conjuntivitis los virus como los adenovirus y el herpes. El herpes simple es la causa vírica más frecuente, y puede infectar sólo el ojo o también otras partes del cuerpo. En casos graves, puede desarrollarse una infección muy peligrosa que afecta a todo el cuerpo y el cerebro.

Además el recién nacido puede padecer conjuntivitis debido a los productos químicos (se ven principalmente en el recién nacido después del uso de medicamentos para el ojo para prevenir otros problemas, cuando reacciona a dichas gotas y puede desarrollar una conjuntivitis química) o a las alergias.

Tratamiento de la conjuntivitis en el recién nacido

Al recién nacido se le aplica como prevención unas gotas o una pomada antibiótica en los ojos (de tetraciclina, o bien nitrato de plata, o polimixina y bacitracina o también eritromicina) para protegerlo contra la conjuntivitis. Sin embargo, ninguno de los medicamentos, es siempre capaz de prevenir la conjuntivitis por Clamydia.

El tratamiento, si se confirma la conjuntivitis, depende del tipo de bacteria que haya causado la infección. El tratamiento normalmente incluye gotas o pomadas antibióticas para los ojos, compresas templadas en el ojo y una higiene adecuada cuando se toquen los ojos infectados.

Una infección del virus herpes puede resultar más grave y puede provocar cicatrices en el ojo y pérdida de la vista. El especialista oftalmólogo podría prescribir medicamentos orales y gotas para los ojos o ungüento de trifluridina y con idoxuridina en pomada. También se le podría administrar fármacos antivíricos por si el virus ya se ha expandido hacia el cerebro y otros órganos o está a punto de hacerlo.

El resto de conjuntivitis víricas normalmente no requiere tratamiento. El médico puede recetar gotas antibióticas para los ojos, para ayudar a disminuir la posibilidad de una infección secundaria.

Los ungüentos con corticosteroides no son utilizados en los recién nacidos porque pueden empeorar gravemente las infecciones por Clamydia y las causadas por el virus del herpes simple.

En cualquier caso, y aunque por lo general la conjuntivitis se soluciona sin problemas, los padres habremos de estar atentos para detectar la conjuntivitis en el recién nacido y empezar a actuar cuanto antes para evitar complicaciones.

Foto | Flickr (Mike Schmid)
Más información | Bebés CR, Merck Sharp & Dohme, Health System
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