Sigue a Bebesymas

obesidad en bebes

Todavía hoy abuelas, vecinas y también algún que otro pediatra parecen obsesionados con que los bebés estén rollizos a más no poder, como si tener buenos rollitos de grasa fuese condición inexcusable para un niño sano. Pero lo cierto es que el bebé gordito puede convertirse en un niño obeso con más facilidad.

Un bebé tiene que tener un peso adecuado para su talla, y aunque muchos pasen unos meses encantadoramente gorditos, esta condición no es ni necesaria ni aconsejable a medio plazo. Las tablas de crecimiento deben ser correctamente interpretadas y no empecinarse en aumentos de peso exagerados. Un bebé delgado es tan sano como un adulto delgado, no hay que meter ayuditas ni papillas a los cuatro meses si no son gorditos.

La revista “Pediatric” publicaba recientemente un estudio de la Universidad de Harvard y del Hospital Infantil de Boston (EEUU) que demostraba que los bebés que aumentan excesivamente de peso en los primeros seis meses tienen hasta un 40 por ciento más posibilidades de convertirse en niños obesos.

Analizaron a 559 niños a los que pesaron al nacer, a los seis meses y a los tres años. Los resultados fueron concluyentes, indicando que los que aumentaron de peso en demasía fueron en mayor porcentaje obesos a los tres años, debido a la formación temprana de tejido adiposo.

En el estudio no se analizaba el tipo de alimentación, aunque es sabido que la lactancia materna supone un factor de protección contra la obesidad infantil y adulta. Un cambio en las pautas de alimentación del lactante y del niño empieza a ser imprescindible para atajar la epidemia de obesidad infantil actual.

Por tanto, tengamos claro que un bebé obeso no es saludable y que un aumento excesivo de peso puede ser negativo a medio y largo plazo para la salud de nuestro hijo.

Via | Mundosalud
En Bebés y más | Consejos para evitar la obesidad infantil, España, número uno en obesidad infantil

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

4 comentarios