Compartir
Publicidad

Cuida los ojos de tus hijos en primavera

Cuida los ojos de tus hijos en primavera
Guardar
3 Comentarios
Publicidad
Publicidad

La primavera ya ha llegado y muestra de ello es que los coches llevan ya encima una fina capa de polen adherida que avisa a los alérgicos de que a partir de ahora deben extremar las precauciones más que nunca.

Unos de los síntomas más habituales de los niños, cuando los alérgenos empiezan a molestarles, son los que tienen que ver con sus ojos, que son muy sensibles y enseguida reaccionan. Es por eso que os vamos a explicar algunas medidas para cuidar sus ojos en primavera.

Cómo afecta la alergia a los ojos

Antes de entrar en materia quiero comentar cuáles son los síntomas más habituales. Es fácil saber cuándo está el niño padeciendo una reacción alérgica porque, además de verse visualmente (les vemos los ojos más hinchados), a ellos les molesta.

Cuando un niño entra en contacto con un elemento que le produce alergia los ojos reaccionan, aunque no siempre los dos, pues puede afectar a un solo ojo. La reacción más típica es el enrojecimiento y el picor bajo los párpados (“mamá, pica l'ojo”, suelen decir los niños mientras se lo rascan), a los que se pueden añadir síntomas como lagrimeo, hinchazón de los párpados, sensación de tener algo dentro del ojo, sensibilidad a la luz y rinitis (más conocida como “moqueo”).

Tratamiento de la alergia

Como todos estos síntomas son el reflejo de la reacción del cuerpo ante el contacto con una sustancia que causa sensibilidad (el cuerpo genera histamina), lo más lógico no es tratar los síntomas directamente, sino la alergia.

Si la reacción es leve y es producida por el polen, o por contacto (niño alérgico a algo que ha tocado, que luego se rasca los ojos, provocándose la reacción), puede ser suficiente realizar un pequeño lavado con suero fisiológico porque “muerto el perro se acabó la rabia”, es decir, una vez se elimina el alérgeno del ojo, éste empieza a mejorar.

Si en cambio la reacción es mayor, y por tanto se ha liberado más histamina, puede ser necesario utilizar algún medicamento antihistamínico o algún colirio. En este caso, cuando la afectación sea mayor, lo recomendable es acudir al pediatra para que valore cuál es el tratamiento más oportuno en cada momento.

La prevención es clave

Como suele decirse habitualmente, “más vale prevenir que curar”, así que lo ideal cuando nuestro hijo sufra episodios de conjuntivitis y rinitis derivados de la alergia es hallar cuáles son los alérgenos responsables y eliminarlos o evitarlos tanto como sea posible.

Las medidas más habituales para evitar que nuestros hijos sufran alergias son:

    • Tener la casa libre de polvo (y ácaros, en consecuencia), limpiando con el aspirador o con soluciones húmedas, ya que limpiando en seco (barriendo, con plumero, etc.), levantamos el polvo, haciéndoles más accesible para todos.
    • Evitar o eliminar todos aquellos elementos que almacenen polvo: peluches, alfombras, cortinas (bueno, más que evitarlas, lavarlas a menudo, ya que además de polvo almacenan polen y otras sustancias que provienen del exterior), etc.
    • Evitar dentro de casa las plantas que tengan flor (por el polen) y los animales, pues su pelo produce alergias a muchos niños (si es que el niño es alérgico a ello, claro).
    • Lavar las sábanas de los niños al menos una vez a la semana (aunque en mi casa lo hacemos igualmente, por cuestión de higiene) y si el niño es alérgico a los ácaros hacerlo a temperaturas elevadas de lavado (más de 60ºC). El resto de días, airear un poco la cama.
    • Aspirar el colchón (no sacudirlo) y utilizar fundas antiácaros tanto para el colchón como para las almohadas (aunque no está muy claro que dichas fundas hagan algo por el dueño).
    • Cuando cambiemos la ropa de armario por el cambio de estación, guardarla en bolsas de plástico, para evitar que acumulen polvo, y tener los armarios siempre limpios, pues aunque tengan puertas, van acumulando polvo.
    • A la hora de salir los fines de semana o en vacaciones, buscar lugares con poca vegetación, salir menos en primavera u otoño y en los días que más viento haga utilizar gafas que puedan evitar el contacto de los alérgenos con los ojos.

    Foto | Armando Bastida En Bebés y más | ¿Cómo limpiar en caso de alergias infantiles?, Cómo reconocer la alergia infantil, Decálogo de actuación en los colegios ante las alergias

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad

Ver más artículos