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Hace unos días vimos cuáles eran las primeras exploraciones físicas al recién nacido, unas pruebas que se le realizan al bebé al poco de nacer para detectar posibles problemas de salud. Hoy nos centramos en otro aspecto que evalúan las primeras exploraciones al recién nacido, los reflejos primarios.

Recordamos que los reflejos primarios de los bebés son reacciones automáticas desencadenadas por un estímulo. Setrata de reflejos “primitivos”, respuestas automáticas y mecánicas del sistema nervioso central a estímulos que se producen antes del desarrollo de los movimientos voluntarios.

Estos reflejos son utilizados en pediatría para evaluar el desarrollo del bebé, pues si alguno de ellos no se muestra (o por el contrario permanece demasiado tiempo) puede ser indicativo de anomalías. Veamos los reflejos en la primera exploración del bebé.

Los reflejos en la primera exploración del bebé

  • Reflejo de prensión palmar, también llamado reflejo darwiniano: se comprueba que al tocar la palma de la mano del bebé, cuando éste nota algo cierra la mano agarrándose con fuerza. Este reflejo se presenta desde el nacimiento y dura hasta los cuatro o cinco meses del bebé. La prueba detectaría anomalías en el desarrollo motriz.
  • Reflejo de moro, también llamado respuesta de sobresalto o reflejo de abrazo. Su nombre proviene del pediatra que lo descubrió y popularizó, Ernst Moro. Se coloca al bebé en una superficie acolchada, se coge su cabeza y se deja caer, sosteniéndola antes de que termine su caída. El niño reacciona abriendo los ojos y los brazos debido al sobresalto. Este reflejo empieza a debilitarse a partir de los tres meses del bebé. La prueba detectaría daños en el cerebro, médula espinal, clavículas o nervios que recorren cuello y hombros.
  • Reflejo de Galant o de incurvación del tronco. Se coloca al niño boca abajo y se presionan puntos paralelos a la columna vertebral. El bebé curva su espalda y se gira ligeramente en la dirección de la que proviene el estímulo. Se trata de un reflejo presente durante los cuatro primeros meses del bebé y su ausencia revelaría daños neurológicos.
  • Reflejo de prensión plantar: si tocamos la planta del pie el bebé reacciona cerrándolo, como en un intento de agarre. Es el reflejo más duradero en el tiempo, se mantiene hasta los nueve a doce meses del bebé. Como en el caso de la prensión palmar, esta prueba detectaría anomalías en el desarrollo motriz.
  • Reflejo de marcha automática, reflejo del andar automático o reflejo de la marcha primitiva. Consiste en que, cuando se sujeta al bebé por las axilas y se le sitúa sobre un plano recto, éste a partir del estímulo en la planta de los pies flexiona o estira sus piernas alternativamente como si quisiera caminar, con movimientos que recuerdan a la marcha. Perdura aproximadamente hasta los dos meses de vida y su ausencia revelaría anomalías en el desarrollo motriz.
  • Reflejo de búsqueda o de giro: cuando se acaricia la mejilla del bebé, éste vuelve su cabecita buscando comida y comienza a succionar (reflejo de succión). El reflejo de búsqueda dura unos cuatro meses y el de succión dos meses (a partir de ahí se realiza la acción de forma voluntaria). Detectaría anomalías en el desarrollo psicomotriz.

En definitiva, esta primera exploración de los reflejos del recién nacido determina si el bebé se halla en perfectas condiciones al reaccionar como se espera frente a los distintos estímulos planteados en cada prueba, detectando de manera temprana cualquier anomalía.

Vía | El Mundo
Foto | “G” jewels g is for grandma en Flickr
En Bebés y más | Vídeo de los reflejos primarios de los bebés, Cuidados del recién nacido: los primeros chequeos, La escala de Brazelton para evaluar el comportamiento neonatal

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