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placenta

No hay que negarlo, para la mayoría de las personas la idea de ingerir la placenta tras el parto es algo que produce una intensa repugnancia. Pero se trata de una cuestión cultural, no biológica, pues de hecho la mayoría de las mamíferas lo hacen y parece que no es unicamente por motivos de seguridad. Desde luego, para los animales dejar restos biológicos tras el alumbramiento puede atraer a los depredadores. De eso no hay duda. Pero hay algo más, la placenta no es un órgano inutil y comerla proporciona nutrientes y hormonas que aceleran la recuperación de la hembra.

Hay grupos humanos que conservan esta práctica pero también en la sociedad occidental hay mujeres que la han recuperado. Tiene connotaciones emocionales el hacerlo para ellas, y la mayoría no sienten asco cuando la toman si ya lo habían decidido. Como os decía es una cuestión cultural. Tomar un batido de placenta no es, racionalmente, nada anormal. Cuesta librarnos de este tipo de condicionantes y desde luego, si sentimos repulsión, tampoco es cuestionable sentirla ni hay que forzarse a ello, pero si podemos ser tolerantes hacia quien decide hacerlo o acercarnos a esta idea con mayor normalidad.

Al tratarse de una práctica que nos asombra es interesante saber que hay bases biológicas que convierten la ingesta de la placenta en algo sano y natural, aunque para la mayoría de nosotros sea impensable. Además hace pocos días, como explicaré a continuación, un experto en la materia ha expuesto a los medios de comunicación canarios las razones que le llevan a sostener que ingerir placenta es beneficioso para la madre reciente.

Las mujeres que se comen la placenta no lo hacen a bocados. Suele cortarse un trozo limpio y batirlo mezclado con un zumo natural. Parece, según me han contado, que no sabe a nada más que al zumo y reconforta físicamente. Había leido los supuestos beneficios pero hace un par de días se realizó una conferencia en el Club de Prensa de Canarias en la que el Dr. Sergio Sánchez, Director del Centro Canario de Investigación Perinatal explicó claramente a los medios los beneficios del batido de placenta desde el punto de vista nutricional y médico.

Hace un tiempo los medios, recuerdo haber leído, se mofaban de esta costumbre cuando un famoso actor explicó que su mujer la había tomado tras el parto. Obviamente para la mayoría era la primera vez que lo escuchaban. Yo, la verdad, estaba ya acostumbrada. Conozco a unas cuantas mujeres, normalísimas y sanas, que lo habían hecho. Por eso no me llamó la atención aunque entiendo que la primera vez suene como algo salvaje o asqueroso.

Como os decía el Dr. Sergio Sánchez, que es médico y máster en Nutrición por la Universidad de Canarias. No es ningún chaman. Y lo que explicó en su conferencia quedó avalado por datos científicos serios. La placenta contiene hormonas que producen un efecto muy beneficioso en la madre recién parida. El principal es la vitamina K, que está muy presente en la placenta. Tomarla ayuda a que no se produzcan hemorragias tras el parto.

También está presente una hormona llamada lactógeno placentario humano (HPL), que estimula la lactancia, y las hormonas hipofisiarias que se está investigando si podrían reducir de forma considerable el riesgo de depresión tras el parto.

El director del Centro Canario de Investigación Perinatal aseguró que la placenta es un nutriente que la naturaleza ha perparado para que, tras el parto, sea un alimento de enorme utilidad para la madre y mejore su recuperación, la ayude a iniciar la lactancia y le proporcione medicamentos naturales perfectos para su estado si ella está sana. Puede que nos asombre, pero es cierto, hay grandes beneficios de ingerir la placenta contrastados de forma científica, al menos en opinión de este experto.

Via | La Provincia
Más información | Recetas de placenta

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