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david de miguel angel

Seguimos hoy con nuestro repaso por el Antiguo Testamento, descubriendo las historias de esas mujeres y pretendiendo ofrecer a los lectores un amplio abanico de nombres femeninos de la Biblia si buscan uno para sus bebés.

Nos quedamos con David escapando del rey Saúl y encabezando una revolución en Hebrón, con el objetivo de ser rey de un Israel unido, para lo que lo había ungido el profeta Samuel como elegido de Dios. En Hebrón David irá tomando sucesivas esposas que reforzarán su posición en la región.

Las esposas en Hebrón: Ahinoam, Egla, Maachâ, Haguit y Abital

Ahinoam es la segunda de las esposas que toma David tras haberse separado de la primera, su nombre proviene del hebreo Achîno’am, que podría traducirse como “mi hermano es amable/feliz”. No hay muchos datos sobre ella, tenía el mismo nombre que la esposa de Saúl, pero nada indica que se tratara de la misma persona claramente. Se nos dice que provenía de la ciudad de Jezrael, uno de los lugares en los que David, como guerrillero, se asentó tras huir del rey. Fue la madre de Amon.

Otras de las esposas que tomaría David mientras viva en Hebrón, antes de ser victorioso y tomar todo Israel, serán Maachâ, hija de Talmai, rey de Gesur, Haguit, Abital y Egla. Nacerán la niña Tamar y el hermoso Absalón de Maachâ, Adonías, de Haguit, Sefatías, de Abital y Itream, por Egla. Se relacionan con pequeños reinos y tribus de la zona, que fueron sumándose a David.

Sus nombres son apenas usados hoy en día y la traducción es complicada. Provienen de verbos hebreos que quizá, en aquella época, tuvieran otras acepciones que daban sentido a los nombres.

El nombre de Maachâ parece identificarse con Miryam. Haguit significa regocico. Abital viene del hebreo “Avital”, y se traduciría como “fresca” (en el sentido de frescura). Egla viene de la raíz “igl” en hebreo que significa “rotar” y probablemente el nombre querría decir “estar rodeada” o “rodear”, aunque es complicado saberlo.

Cuando David consiga convertirse en rey único de Israel lo seguirán a Jerusalem y formarán parte del haren al que se sumarán otras esposas legítimas y también concubinas.

Como sucederá en tantos y tantos reinos orientales en los que el rey era polígamo los problemas en la sucesión estarán sembrados de rencillas, asesinatos y levantamientos de los hijos. No es dificil imaginar las intrigas cortesanas entre las esposas e hijos de David para lograr aumentar la influencia y conseguir el trono. Sin embargo, como seguramente ya sabéis, ninguno de los hijos nacidos de estas mujeres llegarán a heredar a David, sino que lo hará el hijo de una jerosimiltana, Betsabé, de quien os contaré la historia más adelante.

david y abigail de Reni

Abigail

Otra de las esposas que se unieron a David durante su estancia en Hebrón es más conocida. Se trata de Abigail.

Abigail no era soltera, ni virgen, y, aunque parece que no tenía hijos, estaba casada con un hombre llamado Nabal, que vivía en la región de Carmel. Se trataba de un hombre rico que vivía en una zona que controlaba el ejército de David pero que se negó a pagarle tributo. David, furioso por la oposición, organizó una campaña para darle un castigo y estaba decidido a acabar con él y con toda su gente, haciendo un baño de sangre.

Pero Abigail no estaba dispuesta a dejar que su esposo acabara con su vida y la de todos, por lo que se marchó sin decir nada, montada en un asno y llevando regalos para aplacar al rey. Llegada ante David se postró de rodillas, lo reconoció como elegido por Dios y le rogó que no dejara que su victoria se empañara con sangre inocente.

A David le impresionó la mujer, no cabe duda. No solo era valerosa y sensata, sino que daba buenos consejos y además, lo reconocía claramente como señalado por Dios. Posiblemente Abigail, si estaba casada con un hombre rico, pertenecería a una familia con una posición de influencia en la zona y, en cierto sentido, le ofrecía una alianza.

Abigail terminó su discurso apasionado rogando al rey que se acordara de ella, su sierva, cuando terminará la conquista, lo que, quizá, era un ofrecimiento velado de matrimonio. No sabemos que motivó la conducta de Abigail, quizá el miedo, quizá el considerar que su marido era peligrosamente tonto y estar cansada de que pusiera en peligro su vida y la de los suyos por no querer aceptar la situación de conquista. No lo sabemos.

Pero desde luego era valiente y lista, supo hablarle a David de forma que lo calmó y le hizo recuperar la conducta propia de un rey y no de un salvaje sanguinario. Y salvó a su pueblo y a ella misma.

Cuando Abigail volvió a casa encontró al marido demasiado borracho para hablar con él, pues había estado celebrando la fiesta del esquilado. Por la mañana le contó bien claramente lo que había hecho y la Biblia nos explica que el hombre sufrió un golpe emocional tan fuere que no se recuperó y murió pocos días después. Le dio un disgusto de muerte, no se sabe si por la traición, por escuchar lo que la esposa pensaba de él, por verguenza o por enfado, la cosa es que el pobre hombre cayó fulminado.

Enterado David de la muerte de su enemigo se alegró de no haber tenido que luchar ni causar daño a inocentes y, agradecido, mandó enviados a Abigail proponiéndole matrimonio, cosa que ella, con palabras sumisas, acepta inmediatamente, monta en su asno y se marcha con sus criadas, dejando atrás al marido muerto y parece que toda su vida anterior.

De Abigail no sabremos mucho más. Siguió a su esposo a Jerusalem y le daría un hijo, llamado unas veces Daniel y otras Kital.

El nombre de Abigail proviene de las palabras en hebreo “ab”, que significa padre y “giyl” que es la alegría, por lo que podríamso traducirlo como “la alegría de padre”.

Ahinoam, Abigail, Maachâ, Haguit, Abital y Egla se asentarán en Jerusalén con el rey David y se les unirá Mical, la primera esposa abandonada, de quien ya os hable, y, posteriormente, la bella Betsabé y la última, la jovencísima Abisag, la sunamita.

Con esto terminamos nuestro repaso por las primeras esposas de David, las que conoció mientras vivía en Hebrón. En el próximo tema seguiremos con su familia y os ofreceremos nuevas historias de las heroínas bíblicas. Esperamos que estos nombres femeninos del Antiguo Testamento os resulten inspiradores y disfrutéis con las historias de estas mujeres.

En Bebés y más | Nombres femeninos para bebés: personajes del Antiguo Testamento (I), (II) y (III), (IV), (V), VI, VII

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