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Supermercado con bebé

Esta mañana me ha llamado la atención conocer que los nuevos centros comerciales que se abran en Galicia tendrán que cumplir determinadas condiciones relacionadas con bebés y niños. En principio podríamos pensar, por algunas de ellas, “Qué bien, un centro comercial amigo de los niños”, pero después vemos… que no tanto.

No seré yo quien critique las salas de lactancia y cambiadores para bebés, ya que he sido asidua a ellos en los centros comerciales. Aunque por otro lado sería conveniente recordar, ya que se siguen viviendo situaciones indeseables, que el hecho de que exista una sala de lactancia no supone que la mujer esté obligada a dar pecho en ella.

Es decir, que las madres que lo deseen puedan amamantar a sus bebés donde les plazca sin ser reprendidas por ello (lo de las miradas de extrañeza es más difícil de conseguir).

Respecto a la zona del cambiador de bebés (que suele ser la misma que la de lactancia, cuando sería mejor que hubiera cambiadores también en otra zona, todo hay que decirlo), siempre me ha parecido más cómodo limpiar al bebé en ese lugar mejor acondicionado para ello.

Especialmente con las aguas mayores, y si son de bebé ya sabéis cómo se las gastan y se escapan por todos los lados: necesitamos un buen “campo de operaciones” para la limpieza.

Pero en fin, respecto a los pipís son mucho más sencillos de cambiar y con la práctica somos capaces de hacerlo en cualquier rincón en el cochecito o sobre las rodillas y sin que se entere nadie. De modo que también espero que se pueda seguir escogiendo dónde cambiar al pequeño.

Resumiendo, me parece estupendo que la ley diga que son condiciones obligatorias para los nuevos centros comerciales (de hecho, deberían serlo también para los antiguos) tanto los cambiadores como las salas de lactancia, porque tienen en cuenta las necesidades de muchas madres, bebés y niños y les hacen la vida más sencilla.

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¿Ludotecas para que los niños estén tranquilos? No, para que tú compres tranquilo

La segunda parte de la noticia es la que me ha llamado más la atención. Mira que los centros comerciales llevan tiempo funcionando, pero solo en los últimos años habréis visto proliferar las ludotecas o “guarderías de emergencia” como yo les llamo.

Que a un centro comercial se le obligue por ley a tener uno de estos espacios no hace sino demostrar que se extiende la idea de que con nuestros hijos es complicado hacer algo tranquilamente. Y sí, ya sé que hacer la compra con niños es menos relajado que hacerla solos, pero también puede ser más divertido y podemos enseñarles mucho a los pequeños.

Como en estas ludotecas de los centros comerciales no suelen aceptar niños menores de dos o tres años (es decir, cuando ya no van en carrito y es fácil pasearlos de aquí para allá por el centro comercial), os contaré mi experiencia con mi hija pequeña.

Hace aproximadamente un año que no llevamos el carrito de bebé por el centro comercial, y las dos o tres primeras veces fueron taaaaaaan complicadas, que lo recuerdo aún con cierto pesar. Una de las ocasiones hasta tuve que volver con ella al coche porque era imposible que no se escapara, se tirara al suelo, rabietas…

Ella por supuesto quería explorar y vivir “su libertad” en un lugar que no percibe como peligroso, y yo solo veía peligros (ay, los pasillos de Carrefour…) y también veía que era incapaz de comprar lo que tenía que comprar en el tiempo destinado a ello.

Hubiera sido mucho más fácil dejar a la niña en la ludoteca, pero eso supondría que lo volveríamos a hacer una y otra vez cada vez que volviéramos al centro comercial, con el consiguiente gasto.

Pero sobre todo con la consiguiente falta de enseñanza a mi hija, que hoy es capaz de acompañarnos al centro comercial o al supermercado, no diré que tranquilamente, pero sí comprendiendo lo que puede y no puede hacer. Eso sí, está claro que comprar con los niños lleva más tiempo.

Yo, cuando dispongo de poco tiempo, una de dos, o no voy al centro comercial o si hay alguien de la familia que se pueda quedar con las niñas, mejor. Pero no voy a comprar para dejarlas en la ludoteca.

El favor se lo hacemos nosotros a los comercios

Tampoco las dejo en la ludoteca por una última cuestión que me fastidia bastante, y es que lo que se quiere enmascarar como un “favor” a los padres (lo cual a su vez extiende la idea de que los niños no hacen sino molestar) en realidad no es sino una estrategia para que los padres puedan comprar tranquilos, a sus anchas, invirtiendo mucho más tiempo y dinero en esas compras.

En definitiva, aportando muchos más beneficios al centro comercial. Vamos, que si lo piensas un poco más estas ludotecas de los centros comerciales deberían ser gratis, ya que permiten que los padres gasten su dinero en las tiendas y restaurantes de un modo que probablemente no harían junto a los niños.

Así que, en época de crisis, un consejo si no queréis gastar tanto en el centro comercial: no dejéis a los niños en las ludotecas. Que os acompañen y todo irá más rapidito y más barato…

Si realmente los centros comerciales quieren pensar en los peques, que nos pongan divertidos carritos de la compra donde puedan ir sentados, que las tiendan sean espacios seguros para ellos y tengan lugares donde puedan jugar, que los restaurantes sean amigos de los niños con menús y espacios adecuados…

Y de paso que piensen en las familias y pongan mejores precios en todo para que nos animemos a salir y consumir más, que con niños que crecen, donde comen dos no comen cuatro… y a ellos también les vendría mejor que comieran cuatro.

En fin, que los nuevos centros comerciales piensan en los niños, pero no tanto como podría parecer en un primer momento… Aplaudimos algunas medidas pero nos faltan (o nos sobran) otras.

Fotos | Happyworker y Htlcto en Flickr
Más información | ABC
En Bebés y más | El centro comercial que prohibía la lactancia rectifica, Salas especiales para amamantar en lugares públicos, ¿fomentar la lactancia o esconderse?, Al supermercado con los niños

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