
Sus Majestades de Oriente ya han cumplido su misión este año, y seguramente os encontraréis en casa rodeados de juguetes que vuestros hijos ya no usan. En casa, pasados los Reyes, este fin de semana toca hacer orden de juguetes.
Habrá que decidir qué juguetes dejamos, cuáles regalamos, cuáles donamos, cuáles no están en condiciones de ninguna de las opciones anteriores y debemos tirarlos o reciclarlos, y cuáles por más estropeados que estén, es imposible deshacerse de ellos.
Es una actividad que hacemos cada año en casa después de las Navidades, y lo tomamos como algo divertido. El sólo hecho de pensar en “quitar” juguetes provoca rechazo, en cambio intentamos que sea una forma de reciclar, transformar, ganar espacio para jugar y tener todo más organizado.
Así que sacamos juguetes, puzzles, disfraces, balones, muñecas, juegos de cocinitas, juegos de mesa y demás etcéteras y empezamos a hacer orden. En casa tenemos la máxima de que al menos por cada juguete que entra, uno que sale, sino acaba siendo una acumulación de objetos sin sentido.
La primera parte del trabajo consiste en clasificar los juguetes en:
Hacer orden de juguetes no significa quitarles arbitrariamente los juguetes que a nosotros nos parece que ya no usan. Debe ser algo consensuado, sin agobios ni peleas del estilo “si ese perrito hace meses que no lo tocas” porque precisamente en ese momento puede que haya vuelto a reencontrarse a su adorado perrito que estaba bajo una pila de disfraces, por ejemplo.
Por tanto, no consiste en que los niños sufran y sientan que decidimos sobre sus cosas. La idea es convertir la actividad en algo positivo que les enseñe a valorar sus juguetes, a cuidarlos y darse cuenta que entretenerse no consiste en acumular juguetes.
Seguramente, habrá muchos juguetes los cuales, aunque hace tiempo que no usen o no estén las mejores condiciones, se negarán a deshacerse de ellos. Si es así, se quedarán un año más.
Una vez que decidimos cuáles son los juguetes que se van a quedar con nosotros un año más, nos dedicamos a ordenarlos.
Les buscamos un lugar apropiado. En casa son tres niñas de diferentes edades, por tanto hay juguetes de la de 8 años, sobretodo juegos con piezas pequeñas, que no son apropiados para la de 3 años, y por tanto no dejamos a su alcance.
Colocamos las muñecas todas juntas con sus vestiditos, los juegos de construcción en un cajón, los Playmobil en otro, el material artístico en otro, los disfraces en su baúl, y así con cada uno de los juguetes.
También revisamos que los puzzles y los juegos de mesa tengan todas sus piezas para que estén en condiciones cuando quieran utilizarlos, que los juegos de té estén completos, y de paso lavamos los peluches.
Así es como lo hacemos en casa cada año. Una vez pasados los Reyes, toca hacer orden de juguetes. Espero haberos dado buenas ideas para que podáis poner en práctica y de paso aprovechar a hacer un poco de espacio que siempre viene bien.
Fotos | Upsilon Andromedae y philcampbell en Flickr
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