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Los niños, nuestros maestros: los caballeros aún existen

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Si hace unas semanas os mostré un vídeo que me abrumó por su ternura, en el que un niño y su perro se muestran más que compenetrados cuando un evento importante detiene su rutina, hoy os traigo otro con el que sentí la lagrimilla asomar.

Quizás lo veáis y me digáis que no es para tanto, quizás sea yo que estoy especialmente sensible o que me emociona ver a dos hermanos en una situación como la que se da. Sea como sea, en solo treinta segundos de vídeo, un niño y su hermana nos demuestran que en muchas, muchísimas cosas, los niños pueden ser nuestros maestros, básicamente porque al crecer olvidamos muchas cosas que deberían permanecer, como el ser educado (o caballeroso, si somos varones).

Supongo que mi emoción viene de ver cómo se tratan los dos hermanos, recordándome a mis hijos, que a veces se compenetran de un modo parecido. Por poner un ejemplo, cuando cogen algo de la nevera, sobretodo un yogur, suelen coger dos, por si el hermano quiere uno, y si sólo queda uno y los dos lo quieren, se lo reparten entre los dos sin ningún problema. También he visto al mayor cogiendo al mediano para ayudarle a alcanzar algo, siendo la situación más que graciosa al observar que Jon, el mayor, llega más alto estirando el brazo que con esa solución.

Como digo siempre, la pelota queda muchas veces en nuestros tejados: si los niños son nuestros maestros, ¿sabremos nosotros situarnos en la posición de alumnos?

Vídeo | YouTube En Bebés y más | Cuando crezca quiero ser como mi hermano mayor, Carta a mi futuro hermano: "El día que nazca", Curso de maternidad y paternidad: hermanos que se quieren

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