En una oportunidad una madre en el parque me comentó que nunca le había leído a su niña un Cuento Clásico porque le parecían crueles y los roles de género aparecen estereotipados.
Muchos opinan como esta mamá en cuestión. Algunos pedagogos, psicólogos y profesionales afines no apoyan la lectura de los Cuentos Clásicos. Las historias originales tienen pasajes que para muchos pueden ser macabros como que el lobo se comiera a la caperucita, o a dos de los cerditos. O que las hermanastras de la cenicienta se cortaran los dedos para poder calzar las zapatillas de cristal, o rajar a un lobo por la barriga para salvar a los siete cabritos. Sin embargo, las ediciones que han llegado a nuestras manos están más suavizadas y los finales “fuertes” han sido cambiados, como en las versiones de Disney, que eliminan la “sustancia” de la historia.
Bruno Bettelheim, en su libro “Psicoanálisis de los cuentos de hadas” rescata y analiza la utilidad de ellos en el proceso de maduración y comprensión de la realidad de los niños. Para este autor los clásicos “enfrentan al niño con realidades duras, que constituyen conflictos básicos humanos”. “Estos cuentos hablan de los fuertes impulsos internos de un modo que el niño puede comprender inconscientemente y le ofrecen ejemplos de que las dificultades que lo apremian son superables”.
Los cuentos recogen, a través de siglos de repetición y refinamiento, los problemas y angustias existenciales que vivencian los niños: la necesidad de ser amado, el temor al abandono, el miedo a la muerte, el deseo de vivir eternamente. Al mismo tiempo, ofrecen soluciones que están al alcance del nivel de comprensión del niño e indican, de manera muy general, que lo único que nos puede ayudar en la búsqueda de sentido es la formación de un vínculo realmente satisfactorio con otra persona.
Vía | Mamiblog
Más información | Ciudad Seva
Más información | Departamento de Psicología.Universidad de Chile
En bebés y más | El mundo de los cuentos
En bebés y más | Cuentos infantiles para una base intelectual


Cuando yo era pequeñita me contaron muchos cuentos clasicos, incluso cuando aprendi a leer, me los leia y releia, nunca me traumatizaron, ni tampoco a la gente que conozco, los niños son muy sabios, y si los padres saben contar el cuento y responder adecuadamente a las preguntas que hagan los niños, no tienen por que ser ni macabros ni traumaticos. La historia humana está plagada de cuentos, mitos y leyendas, que como norma general, no ha traumatizado a nadie. Espero saber contarle cuentos a mi hijo, tan bien como me los contaron a mi.
Elena: yo también de pequeña leí muchos cuentos clásicos y ahora a mi hijo le encantan. Gracias por tu aportación.
Vivo cerca de la Sala Cuarta Pared en Madrid que presume de una programación infantil variada y adaptada a su edad. El pasado domingo 20 de noviembre estuve con mi hija de cuatro años viendo Las Cuatro Estaciones de la Compañía El Curro DT de Madrid. La verdad es que no estuvo mal, era una representación por tres niñas muy voluntariosas de danzas bajo la música de Vivaldi. 55 minutos de espectáculo a un precio prohibitivo, 7 euros por persona, para un escenario vacío, un micrófono, cuatro decorados mediante un tapiz simplón, uno por estación del año. Bueno, quería decir, que a mi hija le contaré los cuentos clásicos y buscaré lugares donde se representen. A pesar de la Sala Cuarta Pared...
Marcos: El precio de las entradas para las obras infantiles, teatro y títeres para mí también tienen un precio exagerado tomando en cuenta que va toda la familia acompañando a los hijos. Deberían tener precios simbólicos o entrada libre si se quiere promocionar la cultura.
Coincido contigo.
Gracias por coemntar y te esperamos de nuevo en Bebés y más.
ESTA PAGINA ES UNA PERDIDA DE TIEMPO