Incontinencia de orina durante el embarazo, ¿puedo prevenirla?

Incontinencia de orina durante el embarazo, ¿puedo prevenirla?
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Durante el embarazo no solo es habitual que muchas mujeres tengan que ir con más frecuencia al baño, también algunas de ellas sufrirán pequeños “escapes”. La incontinencia de orina durante el embarazo es más habitual durante el tercer trimestre.

Esto es lógico, ya que es en la recta final del embarazo cuando el útero y el feto han crecido considerablemente y ejercen más presión sobre la vejiga. La incontinencia suele producirse solo en determinados momentos: cuando se ríe, se tose o se estornuda.

Es decir, normalmente la embarazada pierde orina cuando hace algún esfuerzo. También puede ser mientras realizamos los ejercicios de preparación al parto o mientras caminamos a buen ritmo.

Pérdidas que no son orina: sí hay que preocuparse

Al final del embarazo podemos controlar las pérdidas si sospechamos que no son de orina. El olor nos puede dar una pista bastante segura. Existe la posibilidad de que los escapes que notamos sean de líquido amniótico.

En este caso debemos acudir de inmediato al médico, porque las pérdidas de líquido amniótico suponen que el bebé está en peligro, ya que ha habido rotura en la bolsa amniótica.

El saco amniótico es la estructura membranosa que ha de ser hermética, llena de líquido, para proteger y envolver al feto y al cordón umbilical. La supervivencia y el bienestar del feto dependen en gran medida de que la bolsa esté intacta y no se pierda líquido.

Al final del embarazo puede darse la rotura de bolsa ("romper aguas"), lo cual indica que el parto ha comenzado. Pero una rotura prematura implica riesgos.

El líquido amniótico se distingue del flujo vaginal porque este es filamentoso y de la orina porque no presenta ese olor tan característico de la orina.

Incontinencia embarazo

Prevenir o controlar las pérdidas de orina durante el embarazo

Existen ciertos consejos que pueden ayudar a la embarazada a prevenir o controlar la ligera incontinencia urinaria. Aquí os damos unos sencillos pasos a seguir.

  • Realiza los ejercicios de Kegel para fortalecer el suelo pélvico. Estos ejercicios resultan muy útiles para vencer la incontinencia y reforzar los músculos de la pelvis de cara al parto y postparto.

  • Si has comprobado que los escapes se producen al toser o estornudar, intenta cruzar las piernas o realizar los ejercicios de Kegel cuando notes que vas a hacerlo. También si vas a levantar peso, a realizar un esfuerzo momentáneo que puede producir pérdidas.

  • Evita alimentos y bebidas irritantes para la vejiga como el café u otras bebidas con cafeína, cítricos, chocolate, tomates, alcohol (este prohibido totalmente además por otras muchas razones)...

  • Toma las precauciones necesarias para evitar las infecciones del tracto urinario. La cistitis es más frecuente durante el embarazo, pero podemos prevenirla precisamente evitando alimentos mencionados en el punto anterior, manteniendo una higiene adecuada o tomando arándano rojo...

  • Evita el estreñimiento durante el embarazo, ya que las heces duras pueden presionar la vejiga y hacerla más "vulnerable" a los escapes. Introduce abundantes alimentos ricos en fibra y una buena hidratación en tu día a día. De este modo evitamos hacer grandes esfuerzos para evacuar, lo cual puede debilitar la musculatura pélvica.

  • Controla el aumento de peso, ya que un peso excesivo aumenta la presión sobre la vejiga (entre otros riesgos para tu salud y la del bebé).

En definitiva, no te has de preocupar si sufres pérdidas leves de orina durante el embarazo, son normales. Lo cual no quita para que procures prevenirlas y controlarlas: de este modo te sentirás más cómoda y protegida. También se reducen las posibilidades de padecer escapes en el postparto si haces los ejercicios de Kegel.

Fotos | Thinkstock En Bebés y más | Incontinencia en la madre

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