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Litopedio

En el blog os hemos hablado de los bebés de piedra, un extraño caso de fetos muertos y calcificados fruto de un embarazo extrauterino. Los litopedion existen, aunque no hay demasiados casos documentados: hay menos de trescientos casos señalados en la literatura médica acumulada a lo largo de unos 400 años.

El litopedion más antiguo se encontró en una excavación arqueológica en los años 90, con fecha de 1100 a. C. El profesor Leland Bement descubrió los restos bien preservados de lo que al principio parecía una mujer con alguna clase de bebé momificado. Una inspección posterior de los patólogos Christine y Bruce Rotschild confirmó que se trataba de un litopedion.

En 1996 se encontró un feto del siglo IV en Costebelle, Francia. Al principio se pensó que era un caso de sífilis congénita, pero luego se confirmó que era un feto calcificado de siete meses.

No obstante, los casos de litopedion o bebés de piedra ya se encuentran mencionados en la literatura médica del siglo XI, gracias al tratado de cirugía del médico árabe Albucasis. Este tratado se difundió por toda Europa y se escribió sobre casos similares en varios países.

En el siglo XVI el médico de Estrasburgo Israel Spach incluyó una ilustración de un litopedion dentro de un útero abierto de una mujer. En esta época la explicación al fenómeno aún era bastante mitológica, y se documentan varios casos en la literatura médica de la época y siglos posteriores.

La primera operación en Estados Unidos para retirar un litopedion fue realizada en 1759 por John Baird en Nueva York. En Noruega se tiene constancia de que en 1813 una mujer había estado “embarazada” durante 10 años y a través de una incisión por encima de su ombligo sacaron varios restos de un bebé de piedra.

Bebé de piedra

Casos modernos de bebés de piedra

En los últimos tiempos los casos de litopedion se han podido documentar con datos fiables y más concretos. En 1955 en una pequeña aldea de las afueras de Casablanca (Marruecos), Zahra Aboutalib, de 26 años de edad, está embarazada de su primer hijo. El parto sale mal, tiene miedo a ir al hospital y el bebé parece morir en su interior.

En algunos lugares la cultura marroquí considera que un bebé puede “dormir” en el seno de la madre durante el tiempo que sea, y así lo quiso Zahra. Hasta que tuvo 75 años y azotada por fuertes dolores y tras ser examinada por varios especialistas se decide extraer ese gran bulto en el vientre que era un feto calcificado de 46 años de edad.

En 1960 Woodbury J. W. & Jarret J. C., en su artículo “Abdominal lithopedion retained for 13 years. Case report with review” exponen el caso de una mujer que tuvo en su abdomen un litopedion por más de 13 años. También refieren un reporte de un litopedion intrauterino extraído mientras “estaba enroscado alrededor del cuello de su gemelo vivo”.

En 1966 se descubrió en Toronto que una mujer que había tenido dolores abdominales durante años y con periodos irregulares tenía un feto calcificado en su abdomen. Mediante una laparotomía se le extrajo una masa calcificada de forma oval. La diagnosis patológica fue “omentum calcificado y placenta degenerada”.

En 1995, la revista médica “The Lancet” informó de que una mujer estadounidense, de 92 años de edad, tenía un litopedion dentro de su cuerpo. En 1999, el Madigan Militar Hospital de Washington dijo que una mujer de 67 años de edad tenía un feto calcificado de 39 años.

Litopedios

El siglo XXI

A pesar de que en la actualidad es mucho sencillo documentar estos extraños casos, también se da la circunstancia de que los avances a la hora de detectar embarazos extrauterinos hacen cada vez más difícil que se lleguen a formar estos bebés “de piedra”. Por eso muchos de los casos más recientes se dan en entornos rurales, sin acceso a los servicios médicos.

En el 2000, en Brasil, se informó de una mujer de 40 años que se quejaba de dolor en el abdomen inferior. La mujer informó que 18 años antes había tenido un embarazo y que en el tercer trimestre comenzó a sentir fuertes calambres en la parte inferior del abdomen al mismo tiempo que dejó de sentir los movimientos del feto. Pensó en un aborto, pero cuando volvieron los dolores años después y se le realizados exámenes médicos se vio un feto de 31 semanas parcialmente calcificado.

En ese mismo año una mujer negra de Sudáfrica, de 80 años de edad, se presentó en el departamento ambulatorio con un fuerte dolor abdominal. Una radiografía demostró el esqueleto de un feto extrauterino plenamente desarrollado (de 34 semanas) y envuelto en un manto de calcificación. La mujer había sentido esta masa desde hacía 40 años.

República Democrática del Congo, China, Rusia, México, Honduras… son otros países donde se han documentado casos recientemente.

Si queréis saber más sobre el tema de los bebés “de piedra”, la National Library of Medicine de Estados Unidos recoge varios casos documentados con imágenes de los litopedios, y existe en los últimos tiempos abundante bibliografía al respecto.

Vía | Marcianitos verdes
Fotos | asta.adamonyte y internets_dairy en Flickr-CC, NCBI
Más información | Monografías, Obgyn
En Bebés y más | Intervienen a una mujer que había desarrollado un feto de cuatro meses fuera del útero, Factores de riesgo para sufrir un embarazo ectópico, ¿Existen los bebés “de piedra”?

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