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Gemelas y colegios respetuosos

Estos días miles de padres de toda España andan de ruta visitando varios colegios para luego marcar como primera opción aquel que más les gusta. En los colegios hacen visitas guiadas, a veces mientras los niños están en el colegio (es cuando mejor puede un padre ver cómo funcionan) y a veces cuando ya no están los niños (problema, porque no ves nada y te lo tienes que imaginar).

Después de las visitas se suele hacer una reunión de los padres con algún responsable para expresar dudas y, como en algunos de los colegios tienden a magnificar algunas cosas que hacen bien y a minimizar algunas cosas que no hacen tan bien, muchos padres que buscan un colegio donde la educación sea respetuosa, donde no utilicen castigos sino diálogo, donde haya pocos deberes pero mucha motivación y donde los niños participen mucho y se sientan a gusto, tienen difícil la elección.

Para estos padres, para los padres que no tienen claro cuán respetuoso es un colegio con los niños, con sus ritmos de aprendizaje y con sus necesidades, os dejo una prueba de fuego para los educadores: preguntadles qué hacen cuando se matriculan a dos hermanos gemelos.

Preguntando acerca de los castigos

Evidentemente, la mejor manera de saber cómo actúan ante los conflictos es preguntándoles sobre ellos, si castigan a los niños, si utilizan la “silla de pensar”, si los expulsan fuera de la clase, si les ponen copias como antaño, si…

Lo más probable es que respondan sinceramente, pero es también probable que quiten hierro al asunto: “sí, a veces hacemos uso de estos métodos, pero pocas veces (¿pocas veces son 3 veces al año o 3 veces a la semana?)”, “normalmente les ponemos en la silla de pensar para prestar atención al niño afectado y no al agresor”, “solo lo hace algún profesor cuando la situación en el aula empieza a ser insostenible”, etc.

Quizás con estas respuestas consigas mucha información y sea suficiente para saber cómo gestionan los inevitables conflictos. Quizás preguntando, y si ves que no esconden nada (hay colegios donde, por suerte, te explican claramente cuál es la línea educativa y si te gusta la coges y si no la dejas), puedas llegar a decidir hasta qué punto puede ser ese colegio el que quieres para tus hijos.

Sin embargo, como digo, hay padres que se quedan con una extraña sensación de ambigüedad, de que no se lo han explicado todo, a los que les vendría bien una pregunta clave para aclararlo todo.

“¿Qué hacéis con los hermenos gemelos?”

Normalmente siempre hay algún padre o madre que hace esta pregunta porque tiene dos hijos gemelos o mellizos y se interesa por saber cómo actúan ante esa situación. Sin embargo, si la pregunta no aparece, si nadie la formula, creo que es recomendable hacerla porque, para mí, es el mejor indicador para saber hasta qué punto respetan a los niños y hasta qué punto deciden “romper los moldes” de los niños, limar sus personalidades, coartar sus libertades y enseñarles que los que saben son los mayores.

Digo esto porque, en contra de lo que hacen la mayoría de los colegios, que los separan para que cada uno crezca independiente del otro, lo mejor para los hermanos gemelos, bajo mi punto de vista, es que vayan juntos a la misma clase.

Ya hablé de ello hace unos años, pero para resumir los argumentos, deciros que separar a dos hermanos gemelos, que han crecido juntos y que tienen la suerte de tenerse el uno al otro, hace que tengan que separarse dos veces. Se separan de la madre, entrando en un sitio desconocido, con niños desconocidos y profesores desconocidos y, además, se separan de su hermano.

Los hermanos gemelos tienen la suerte, con respecto al resto de niños, de tener un hermano de su misma edad que madura al mismo tiempo haciendo cosas muy parecidas. En vez de aprovechar que se tienen el uno al otro, en vez de ponérselo fácil, en vez de permitir que semajente cambio en sus vidas puedan vivirlo juntos, les separan haciendo que, para ellos, sea aún más difícil que para el resto.

Muchas veces se dice que si van juntos uno depende del otro y así no son capaces de relacionarse con otros niños. Supongo que coincidiréis conmigo en que es bastante absurdo pensar que por el hecho de tener un hermano los niños van a dejar de jugar con otros niños (porque siendo así más vale que los niños no vayan al parque con sus hermanos…) y sobretodo cuando tienen tres años, que suelen tener poco interés aún en entablar amistades. Bien, más que interés, quizás diría capacidad. A nivel de lenguaje poco se pueden explicar, a nivel de juego siguen jugando más cómodos solos que con los demás y, aunque pueden compartir juegos, no les preocupa mucho el juego en grupo, así que, por más que digan, sigo sin ver los beneficios de separar a dos niños que seguro que son más felices, están más tranquilos y se adaptan mejor a un sitio nuevo si permanecen juntos.

Pero la mayoría de colegios los separan…

Una compañera del trabajo, madre de dos niños mellizos, me ha explicado estos días que el único colegio donde no los separan es uno en el que sólo hay una línea, es decir, sólo hay una clase para los niños de su edad y por eso no hay opción a la separación.

Todos los demás colegios optan por separarlos porque, como digo, lo ven como beneficioso y positivo para los niños, mostrando que siguen anclados en un modo de educar poco empático para con los niños en el que interesa más que aprendan lo dura que es la vida que lo bonita y simple que puede llegar a ser.

Foto | Steven Jackson Photography en Flickr
En Bebés y más | Qué hay que tener en cuenta a la hora de elegir colegio (I) y (II), ¿Deberíamos poder elegir el colegio que quisiéramos para nuestros hijos?

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