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¿Deberían los niños poder ir con pañal al colegio?

¿Deberían los niños poder ir con pañal al colegio?
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¿Cuál es la edad en que un niño debe dejar los pañales? Mucha gente responde que son los dos años. Pero, ¿y si tiene tres años y sigue haciéndose el pipí encima, día tras día? ¿Es un niño con problemas o es normal? ¿Y si tiene cuatro años? ¿Puede llevar pañal de noche? ¿Y de día? Impensable que un niño de cuatro años lleve pañal de día, ¿verdad? Pero ¿por qué? ¿Por qué puede llevarlo de noche pero no de día? ¿Por que en el colegio no les dejan o porque no deben llevarlo?

Sí, son muchas preguntas seguidas y todas vienen a colación de un caso con el que me encontré en la consulta de enfermería hace unos días y que quiero comentar: una niña de 4 años que no era capaz de controlar los esfínteres de noche ni de día, que se le escapaba y que cada día tenía que ser cambiada en más de una ocasión, con el consiguiente disgusto de la madre y, por supuesto, de la niña. Disgusto que nadie tendría si pudiera seguir utilizando pañales en el colegio si le dejaran llevarlos. Por eso pregunto: ¿deberían los niños poder usar pañales en el colegio?

La niña que orinaba demasiado

Obviamente le hice unas cuantas preguntas a la mamá, para tratar de saber si había un posible problema orgánico o saber si se trataba, simplemente, de una niña con una maduración más lenta. Me comentó (nos comentó, a la pediatra y a mí) que en el colegio se empezaban a quejar de que orinaba demasiado, que no era una cuestión de cantidad, sino de veces que pedía ir al lavabo.

Al parecer cada media hora, o cada hora, levantaba la mano para ir al váter a hacer pipi, y eso para la profesora era un problema porque a lo largo del día le podía llegar a pedir ir al lavabo hasta en diez ocasiones. Todo ello para que en alguna de esas la niña no se acordara, se lo hiciera encima y tuviera que cambiarla.

Explicado así uno podría pensar que la niña tiene algún problema físico, algo orgánico que le impide retener la orina dentro de la vejiga. Sin embargo nos dio enseguida un dato que descartó esta posibilidad: en verano, tranquila en casa, no le pasa.

Vamos, que en casa, sin que nadie le diga nada por hacerse pipí, sin que ella se avergüence por que se le vaya a escapar, sin que nadie le cambie la ropa por enésima vez en la semana, la niña aguanta bien y va al lavabo cuando lo necesita. A veces se le escapa alguno, pero no es para nada la norma.

Si en el colegio le dejaran llevar pañal...

Entonces le dijimos a la madre que su hija no tiene ningún problema físico, puesto que en verano no le pasa lo mismo, y que el problema que tenía era que en clase no podía llevar pañal. No todos los niños van bien al colegio. No todos van contentos. No todos viven bien pasar unas horas separados de sus padres, en compañía de otros niños más o menos amigables, y no todos expresan su malestar de la misma manera.

Unos lo hacen saber con actitudes de rebeldía en el mismo colegio, otros mantienen el tipo en el colegio y la rebeldía aparece entonces en casa, como en una especie de venganza "por haberme dejado en un sitio en el que no quiero estar", otros dejan de comer, otros empiezan a tener dolores de barriga y otros, pues otros se hacen pipí encima.

En el ambiente escolar la niña no es capaz de aguantar el pipí, quién sabe si los nervios le hacen coger su vasito de agua y beber y beber, como hacía con el pecho de mamá cuando estaba nerviosa, como hacía con el biberón o como hacía cuando se agarraba al chupete y tragaba saliva hasta que se calmaba.

Quién sabe si no es eso, que bebe demasiado, o que simplemente no es capaz de aguantar el pipí porque piensa en otras cosas, porque juega, porque lo está pasando mal y porque los nervios le hacen sentir esas ganas de hacer pipí. Se le escapa, le cambian y ya está otra vez seca.

Pero esto, un día tras otro, o varias veces en un día, hace que ella no quiera que vuelva a pasar. No quiere que se le escape, no quiere que los demás vean que lleva una ropa nueva, no quiere avergonzarse por ello, y por eso quiere evitar que se le escape. A la mínima, a la que nota que la vejiga tiene un poco de pipí, ella, por si acaso, pide ir al lavabo. Podría aguantar seguramente un buen rato más, porque es poco lo que tiene, pero sabe que si se avanza al momento en que irremediablemente se le escapará, quizás lo evite. Por eso se pasa media mañana en el lavabo.

Por eso, si en el colegio le dejaran llevar pañal, se olvidaría del tema, iría probablemente tranquila al lavabo cuando sintiera la necesidad de hacerlo y, si alguno se le escapara, podría ella misma quitarse el pañal, tirarlo y pedir otro pañal, de los de braguita, para ponérselo ella misma.

Pero ella no quiere

Al comentarlo con la madre, y no lo hice para que ella lo pidiera al colegio (o sí), sino para tranquilizarle y que viera que el problema no era de la niña, sino del colegio que no dejan, me dijo que "ya, pero ella no quiere llevar pañal". Normal, le da vergüenza porque los niños aprenden que los que llevan pañal son los bebés, y que si lo llevas cuando ya eres mayor eres pequeña y nadie debe estar contigo. O normal porque si no son los niños, son los adultos, que seguro que a más de uno habréis oído eso de "cómo te voy a poner un pañal, si ya no eres un bebé" o "el pipí lo tienes que hacer en el váter, que ya eres mayor".

Si la sociedad cambiara un poco en este sentido, si no metiéramos tanta prisa a los niños para controlar los esfínteres, ellos solos se quitarían el pañal cuando realmente estuvieran preparados para ello y no habría tanto niño saliendo cada día cambiado con la ropa meada en una bolsa de plástico.

No olvidemos que fuimos nosotros, los padres, los que les enseñamos en su día a hacerlo todo en el pañal. Hay culturas que no usan pañales y que enseguida enseña a los niños a hacer pipí con un mínimo horario. Hay culturas que lleva a los niños con los pantalones abiertos para que puedan hacerlo en cualquier sitio y cualquier lugar. La nuestra, en cambio, les enseña a hacérselo encima, en un pañal, y luego, de la noche a la mañana, queremos que lo hagan estupendamente en un orinal con música estridente o directamente en el váter, con el miedo que algunos le tienen a ese agujero tan grande.

Pero todo esto no cambiará hasta que los colegios, que dicen ser tan respetuosos con los niños y que dicen atender la diversidad de cada niño, les ayuden a ser autónomos sin forzar. Sobre todo porque hablamos de algo que es madurativo, y no siempre algo a enseñar. Seguro que con cuatro años a esta niña le han enseñado a hacerlo bien millones de veces, pero mira, por lo que sea, necesita crecer un poco más como personita para ser capaz de controlarlo en cualquier situación.

Si pudiera llevar pañal, como he dicho, sería una niña mucho más feliz en el colegio, o como mínimo tendría un gran problema menos. Pero claro, "en el colegio no estamos para cambiar pañales", me dijo una vez un profesor de preescolar.

Foto | Andrew Bardwell en Flickr En Bebés y más | Quitar el pañal, ¿es el verano el mejor momento?, Una ayudita para usar el inodoro cuando el niño deja el pañal, Operación pañal v.2: el control de esfínteres (I) y (II)

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