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¿Cuánto crecerá mi hijo?

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Existen fórmulas diversas para saber cuánto medirá de mayor, pero el crecimiento de cada niño es diferente y viene condicionado por factores de índole diversa. No obstante, vamos a ver si podemos acercarnos a una respuesta para la cuestión que nos ocupa: ¿cuánto crecerá mi hijo?

Es difícil de predecir, y no nos basta con aplicar una regla matemática teniendo en cuenta las tallas paternas. Esto es debido a que el crecimiento es un proceso en el que el componente genético es fundamental, pero hay otros factores endógenos (los genéticos o hereditarios, metabólicos y neurohormonales) y exógenos (alimentación y factores ambientales) que influyen a favor o en contra del desarrollo.

En el ser humano el crecimiento se inicia con la fecundación en el vientre materno y termina al final de la adolescencia, cuando se sueldan los cartílagos del crecimiento.

El crecimiento es un fenómeno biológico complejo a través del cual los seres vivos, al mismo tiempo que incrementan su masa, maduran morfológicamente y adquieren progresivamente su capacidad funcional. El aumento del tamaño en un organismo es consecuencia de la proliferación celular que conduce al desarrollo de estructuras más especializadas del mismo.

Ya vimos los factores implicados en el crecimiento fetal, que siguen teniendo importancia en el crecimiento posterior. Veamos todos los componentes que influyen en el crecimiento de los niños, porque son ellos los que determinarán su talla final.

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Factores implicados en el crecimiento

  • Factores determinantes: son los genéticos. Es el potencial de crecimiento transmitido a través de los genes heredados de los padres mediante un mecanismo poligénico y se encuentran en todos los cromosomas. La información genética determina la talla definitiva, y también el tiempo y la forma en que la alcanza.

  • Factores que permiten que la información genética se exprese adecuadamente y se alcance la talla determinada genéticamente. Entre ellos destaca por su importancia el aporte de oxígeno y nutrientes y la normalidad de todas las estructuras que intervienen en el proceso de digestión-absorción y metabolismo. Por la alimentación proporcionamos al organismo los alimentos necesarios para una correcta nutrición que favorece que se realice una serie de procesos fisiológicos que utilizan y transforman las sustancias químicas contenidas en los alimentos.

  • Además de la nutrición, también afectan al crecimiento el estado socioeconómico (cuidados, atención sanitaria, prevención, higiene, contaminación...), los factores climáticos, culturales y la situación afectiva. Los factores afectivos son más discutidos, pero parece ser que un adecuado soporte afectivo facilita el crecimiento, mientras que la falta de estímulos afectivos frena el crecimiento; por ejemplo, en el llamado "enanismo afectivo" el niño crece en el hospital y no en su casa. Estos factores, sin embargo, afectarían sobre todo al desarrollo psicológico del niño.

  • Factores reguladores: son los encargados de convertir las instrucciones codificadas en los genes en el individuo adulto, de acuerdo con las posibilidades del ambiente y del conjunto de factores anteriores. La coordinación de los factores que inciden en el crecimiento y desarrollo debe ser ejercida por las glándulas endocrinas o glándulas de secreción interna que se encargan de segregar los compuestos químicos llamados hormonas. Las hormonas más directamente implicadas son la hormona de crecimiento hipofisaria, las hormonas tiroideas (controlan el ritmo del metabolismo y del desarrollo corporal), el cortisol, los andrógenos suprarrenales, la testosterona, los estrógenos, los metabolitos activos de la vitamina D y la insulina.

  • Factores implicados fisiológicamente en permitir que tengan lugar los demás factores del crecimiento: son fundamentalmente el esqueleto óseo y el cartílago de crecimiento.

Durante los dos primeros años es cuando más crecen los niños, y si todos los factores anteriormente mencionados funcionan "a pleno rendimiento", y no existen alteraciones en el organismo o ninguno de los componentes implicados (hormonas, huesos...) está dañado, el desarrollo será óptimo.

Después el crecimiento sigue unas pautas similares en las distintas etapas hasta la pubertad, que se dividen primera infancia (los dos primeros años), crecimiento estable (hasta el "estirón puberal"), pubertad y adolescencia.

Seguimos sin tener una respuesta concreta a cuánto crecerá nuestro hijo, pero mientras no se pueda programar en los genes de manera predeterminada (como en algunas historias de ciencia ficción), nos conformamos con las predicciones. Habrá que esperar a que crezca.

Fotos | Victor1558 y valentinapowers en Flickr-CC En Bebés y más | Cómo y cuánto crece un niño durante su infancia (I) y (II), Retraso del crecimiento intrauterino, ¿Cuánto medirá de mayor?

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