
A menudo hablamos en el blog de los riesgos para bebés y niños, y es que, aunque no hay que ir obsesionándose con la seguridad, sí son necesarias algunas medidas y mucha atención con los más pequeños.
Los mayores riesgos son los accidentes y caídas, muchos de los cuales se producen en el hogar, que probablemente es donde bajamos la guardia y donde pasamos más tiempo con los bebés. Por eso siempre viene bien recordar algunas pautas para evitar accidentes en niños menores de dos años, y pronto volveremos con los mayores.
Estos son algunos consejos de seguridad:
- Si el bebé duerme en la cuna, debemos adaptar las barandillas de la cuna a la edad del niño y utilizar siempre una cuna homologada (separación de barrotes adecuada, pinturas y barnices no tóxicos…).
- Los niños han de tener juguetes adecuados a su edad, tenemos que evitar objetos pequeños o desmontables y llevar cuidado con la pintura. La seguridad en los juguetes es importante desde que son bebés.
- No hay que dejar visibles los enchufes, debemos protegerlos.
- Junto a los enchufes, se ha de controlar el resto de fuentes de calor en el hogar: los radiadores han de llevar protectores, las estufas no estar a su alcance, los utensilios de cocina y comidas calientes en lugares en los que no puedan volcarlos, evitar cerillas o encendedores…
- Vigilemos con cuidado que el niño no esté cerca mientras planchamos o realizamos otras actividades peligrosas.
- La cocina es un punto estratégico del hogar en cuanto a peligros. Es más seguro que el niño no esté en la cocina cuando estemos cocinando.
- Para cocinar, usemos siempre que sea posible los hornillos interiores y pongamos el mango del cazo o sartén hacia adentro.
- Cuando el horno está encendido debemos evitar que el niño se acerque, ya que las puertas transparentes llaman su atención y puede quemarse.
- Guardemos los medicamentos bajo llave fuera del alcance de los niños, a menudo tienen formas y colores que recuerdan a los caramelos, pero no lo son y pueden llegar a ser muy peligrosos. Las intoxicaciones más frecuentes en la infancia se producen por medicamentos en primer lugar, y por los productos del hogar que comentamos a continuación.
- Retiremos del alcance de los niños los productos de limpieza del hogar, nunca hay que guardarlos en botellas o envases de refrescos.
- Debemos evitar o mantener fuera de su vista y alcance los productos de limpieza con forma, color y olor atractivos para los niños.
- No hemos de dejar que coma caramelos ni frutos secos hasta los tres años. A esta edad podemos comenzar a ofrecerles, educándolos en la forma correcta de comerlos.
- Tengamos cuidado para no dejar al alcance del niño objetos pequeños: monedas, botones… y cuidado con los juguetes de los hermanos que correspondan a otra edad. Recordemos que las maquinitas llevan pilas de botón que son muy peligrosas en caso de ser ingeridas por los niños.
- Hemos de evitar que los niños usen bolsas de plástico como juguetes, podrían meter su cabeza dentro de ellas y asfixiarse.
- Un niño solo en el baño es un peligro, pues podría resbalar y golpearse o ahogarse, no hemos de dejarlos solos ni un momento en la bañera, en el mar o la piscina. Vigilemos al niño también cuando esté próximo a una piscina o al mar, o cuando se bañen en piscinas hinchables.
- Cuidemos de que no estén al alcance de los niños cuchillos, tijeras y otros elementos cortantes.
Los bebés y los niños no tienen conciencia del peligro, por lo que ellos seguirán con su afán de explorarlo todo, y somos nosotros los que debemos velar por su seguridad y evitar los accidentes de los niños pequeños en la medida de lo posible. Pronto volveremos con más consejos para los niños mayores.
Vía | AEP
Foto | Felixe en Flickr-CC
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