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Embarazada

Ayer explicábamos en Bebés y Más qué es el método sintotérmico y cuál es su funcionamiento básico.

Las aplicaciones que tiene son numerosas y por ese motivo encontramos interesante dedicar un post a explicar para qué sirve el método sintotérmico y cómo puede ayudarnos en nuestra vida diaria.

El método sintotérmico es, ante todo, una forma de conocer a fondo cómo funciona nuestra fertilidad

Si tuviéramos que resumir en pocas palabras que nos aporta el método sintotérmico, una buena síntesis sería decir que llevar a cabo la observación y análisis de los signos de fertilidad que nuestro cuerpo emite nos permite tener un profundo conocimiento de cómo funciona nuestro ciclo menstrual y, por extensión, cómo responde nuestro cuerpo a los cambios que de manera cíclica experimenta en cada uno de nuestros periodos.

Es decir, que más allá del interés que podamos tener en conocer nuestra fertilidad a fondo, el método sintotérmico nos ayuda a comprender cómo funciona nuestro cuerpo más globalmente. Por poner un ejemplo, en aquellas mujeres que sufren migrañas relacionadas con los cambios hormonales del periodo, comprender y anticiparse a las distintas fases de su periodo menstrual puede servir para mejorar la manera en la que tratan y previenen estos molestos dolores, que pueden llegar a ser tan incapacitantes.

Conocer con certeza cómo funciona su ciclo menstrual es una gran ayuda para mujeres con ciclos menstruales irregulares o que, siendo regulares, son especialmente cortos o especialmente largos. Aunque el ciclo menstrual de la mujer se fija en 28 días, lo cierto es que no son pocas las mujeres que se alejan de esta cifra. Algunos ginecólogos son poco dados a explicar que estas variaciones son normales y no suponen más desafío a la fertilidad de la mujer que desterrar determinados conceptos erróneos que están muy instaurados, como que la ovulación se produce el día 14 del ciclo, por poner un ejemplo.

A través de un ejemplo podemos entender de manera práctica cómo puede ayudarnos el sintotérmico. Tenemos una mujer cuyos ciclos menstruales suelen estar en torno a los 35 días. Siguiendo la sabiduría popular, esta mujer cree que ovula el día 14 del ciclo y que los restantes 20 o 21 días lo que sucede es que “su regla se retrasa”. Esta mujer está intentando concebir, por lo que pasa casi tres semanas por cada ciclo sufriendo por un posible embarazo que, si centra sus esfuerzos en torno a ese hipotético día 14, nunca llegará.

Pasados los meses, acude al ginecólogo, que decide realizar unos análisis hormonales para determinar cómo ovula. Estos análisis los pide para esa cifra estándar, es decir, para ese día 14-15 de ciclo, dando como resultado que la chica no ovula e iniciando un proceso que puede terminar, por ejemplo, en un primer tratamiento de inducción a la ovulación con comifleno (que a muchas les sonará bajo su marca comercial más conocida, Omifin).

¿Qué sucede? Sucede que los periodos de esta chica, dentro de tener cierta irregularidad, son ciclos largos. Tras realizar el método sintotérmico durante varios meses, detecta que su fase lútea (la fase que va desde la ovulación hasta la menstruación) es de 13 días, es decir, que no tiene ningún problema durante esta fase. También detecta que suele ovular en torno al día 21-22 del ciclo y no entorno al día 14, como los cánones mandan. Por tanto, realizando los análisis hormonales en los días en que se lo habían pedido, se había obtenido un resultado erróneo. Esta chica sí ovula, lo que ocurre es que no ovula cuando teóricamente tendría que hacerlo sino más tarde, para ser exactos, una semana más tarde. Teniendo estos datos en la mano, comienzan a centrar sus esfuerzos en los días que realmente son fértiles en su caso y no los que marca el calendario, y en pocos meses queda embarazada de manera natural, sin tener que recurrir a ningún tratamiento, que no le era necesario.

Por tanto, el método sintotérmico puede servirnos para buscar un embarazo para también para averiguar de una manera nada invasiva si todo está correcto en nuestro ciclo. Algunos problemas no son tales una vez que descubrimos cómo funciona nuestro cuerpo.

El método sintotérmico como método de planificación familiar

Teniendo el amplio conocimiento que el método sintotérmico nos da sobre nuestra fertilidad, podemos tomar la decisión de utilizarlo como método anticonceptivo. Bien utilizado, y con la responsabilidad que requiere, su eficacia es incluso más alta que la del preservativo.

En cuanto a este uso, existe cierta polémica o, más bien, diferentes planteamientos morales/éticos y prácticos que dependen del enfoque que quiera darle cada pareja:

- Para algunas, plantear la abstinencia durante los días fértiles es impensable y consideran que no se puede denominar como anticonceptivo un método que plantea no tener relaciones sexuales con libertad. No obstante, nada impide que, durante los días fértiles, la pareja elija usar anticonceptivos de barrera, y durante el resto del ciclo los supriman.

- Otras parejas, en cambio, consideran que parte del amor conyugal es compartir la responsabilidad de su propia fertilidad y que forma parte de una relación más consciente y respetuosa con el cuerpo y los ciclos naturales de la mujer.

Y vosotros, ¿habéis utilizado el método sintotérmico? ¿Cuál es vuestra experiencia con él? ¿Os ha ayudado a conocer mejor vuestro cuerpo?

Foto | Frank de Kleine en Flickr CC
En Bebés y Más | ¿Qué es el método sintotérmico?

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