
Hace unos días comentábamos algunos de los datos con los que ha estado trabajando el Colegio de Farmacéuticos de Sevilla para su programa relacionado con la lactancia, en concreto los que decían que el 40% de las mujeres creía que había claras diferencias entre la leche de una madre y otra.
Otro de los datos que considero relevantes, por mostrar cuán importante puede llegar a ser que una madre llegue al parto bien informada para iniciar la lactancia, con respuestas a múltiples preguntas que le puedan ir surgiendo, es el que muestra que el 93% de las mujeres que deja la lactancia declara que de ser por ellas no lo habrían dejado.
Evidentemente, no son sólo ellas las que tienen que estar informadas, porque los primeros que deberíamos tener la formación adecuada para dar los consejos adecuados a las madres somos los profesionales de la salud. Viendo que esto parece que va para largo y dado que el saber no ocupa lugar y que el objetivo final es que cada persona tenga la mayor autonomía posible en términos de su propia salud, las madres deberían responsabilizarse más de su propia preparación ante la lactancia (no es un reproche, es un consejo).









