
¿Os imagináis que los niños desfavorecidos trabajaran en sus propios colegios? ¿Ejercer trabajos de mantenimiento en los “ratos libres” o hacer “horas extras”? Esto es lo que se le ha ocurrido al aspirante republicano a presidente de Estados Unidos, Newt Gingrich.
Cuando luchamos por los derechos de los niños reivindicando una infancia digna parece que hablemos de problemas lejanos o pretéritos. Pero hasta en el país más poderoso del mundo y por boca de personajes influyentes tenemos que escuchar declaraciones inauditas que nos hacen dudar de si los avances logrados en los últimos tiempos están bien asentados.
Newt Gingrich se ha situado como favorito en las encuestas de las primarias republicanas, unos días después de defender que los niños desfavorecidos mayores de 9 años puedan trabajar de manera temporal.
Fue durante una conferencia en la Universidad de Harvard cuando señaló que las leyes laborales infantiles “son estúpidas” y que los hijos de familias desfavorecidas deberían poder trabajar a tiempo parcial en sus escuelas.








