Alimentación complementaria: la carne

Tras un pequeño paréntesis para hablar del glúten y de las proteínas volvemos a los diferentes grupos de alimentos con la carne en la alimentación complementaria.
La carne supone un aporte importante de proteínas, de hierro y de vitamina B12 y es además una importante fuente de zinc.
A partir de los seis meses los lactantes suelen empezar a necesitar, precisamente, un complemento de zinc y de hierro (aunque hay niños, sobretodo los que vivieron un corte tardío de cordón umbilical, que tienen reservas de hierro hasta los doce meses).
¿Cuándo pueden empezar a comer carne?
La carne se empieza a ofrecer desde el sexto mes y se suele empezar con el pollo por ser de una de las carnes menos alergénica y de las que mejor se maneja a nivel culinario, aunque podría empezarse también con el conejo (algunos nutricionistas dicen que es la mejor carne para los bebés, pues tiene pocas grasas saturadas y es rica en hierro).











