Mi nombre es Juan y trabajo de fisioterapeuta en un centro de educación especial y como profesor en una escuela de fisioterapia de Cantabria. Tengo 31 años, un hijo de tres y una pequeña de año y medio. El desarrollo psicomotor es mi pasión personal y mi responsabilidad profesional y entiendo su facilitación como un acompañamiento en el que el adulto desempeña una función de seguridad, afecto y oportunidad.