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Seguimos con el Especial Alimentación Infantil centrándonos ahora en ofrecer recursos, herramientas y un poco de teoría para poder elaborar el menú de los niños, lo que deben comer cada día, hablando hoy del periodo comprendido entre los seis meses y un año.

Hasta los seis meses no hay problema, lo más recomendable es que los bebés tomen leche materna en exclusiva y, a partir de los seis meses, que empiecen a tomar otras cosas, poco a poco, sin prisa, pero sin pausa.

Si el niño no toma leche materna lo lógico es seguir la misma recomendación: leche de fórmula hasta los seis meses y a partir de ese momento empezar a ofrecer comida. Hace unos años esto no se hacía así, pero había una razón de peso para ello.

La leche de fórmula de hace unos años carecía de muchas cosas y alimentar exclusivamente a un bebé de esta manera hasta los seis meses podría ser peligroso. De hecho, como hasta el 2001 la OMS no empezó a recomendar la lactancia materna hasta los seis meses, lo raro sería que la leche artificial se hubiera dado hasta ese momento.

Muchas madres actuales, y sobretodo las abuelas, que en su momento lo hicieron diferente, se extrañan cuando les dices que no hace falta dar comida a un niño hasta los seis meses, precisamente porque nuestra generación, cuando éramos niños, estábamos comiendo ya a los 3 ó 4 meses.

Recomendaciones para ofrecer la alimentación complementaria a los seis meses

Una vez que el bebé cumple seis meses empieza a necesitar más comida. Se suele decir que es porque en ese momento la leche, materna o no, ya no es suficiente para proveer energía y porque el bebé necesita más nutrientes, sin embargo sólo la segunda parte es cierta. La leche, materna o no, sigue teniendo más calorías que muchos alimentos y si un niño tomara suficiente leche podría tener energía suficiente para vivir y crecer (de igual modo que un adulto podría hacer una dieta exclusiva con leche logrando las calorías necesarias).

La segunda parte, sin embargo, sí es cierta. A partir de los seis meses muchos niños empiezan a necesitar hierro, básicamente porque en el momento de nacer alguien les cortó el cordón demasiado rápido. Si en el momento de nacer el cordón latió unos minutitos, lo más probable es que el bebé tenga reservas de hierro suficientes para más tiempo, quizás hasta el año.

También a partir de los seis meses necesitan más cantidad de zinc, pero a esto se le suele hacer menos caso porque se suele desconocer qué produce un déficit de zinc y, de hecho, se suele desconocer qué alimentos contienen zinc (no conozco a ningún adulto que vigile su dieta para que sea rica en zinc).

Entonces, teniendo en cuenta que el bebé tiene ya seis meses y que puede empezar a comer, debemos explicar qué alimentos puede empezar a comer. Como no ha probado bocado hasta ahora lo ideal es que empecemos poco a poco. A esta edad pueden tomar cereales, fruta, verdura y carne.

Ofreciendo la comida para evitar sustos inesperados

Es poco probable que un niño tenga alergia a un alimento de los comentados, pero no es imposible. Como no es imposible, lo ideal es controlar al máximo la situación para que, en caso de que aparezca alguna reacción, sepamos con casi total certeza qué alimento es el causante. Para ello lo recomendable es dar los alimentos de uno en uno, esperando unos días para dar el siguiente.

Se empieza por el que se quiera (los cereales, una fruta, patata hervida con aceite,...) y se le ofrece sólo ese alimento durante unos 5-7 días, siempre a mediodía y siempre tratando de que haya más personas en casa que la persona que da de comer al niño (y sobretodo el primer día que se le da). Digo a mediodía porque si lo damos por la noche y el niño sufre una reacción alérgica mientras duerme, igual no nos enteramos, y digo que la madre, o la abuela, o quien de la comida no esté solo con el niño, por si hay que salir corriendo al hospital.

Si pasados 5-7 días el niño no ha sufrido síntomas de alergia o intolerancia se entiende que tolera bien el alimento y a partir de ese momento podrá empezar a tomar otro. Si ha habido síntomas, las probabilidades de acertar con el componente alergénico son altísimas: “podría ser algún bicho, alguna planta que ha tocado o vete a saber, pero esta semana ha empezado a probar X alimento”.

Por qué alimento empezar

El alimento por el que empezar es indiferente. Hay gente que se empecina en decir que lo primero en ofrecer es la fruta, otros que los cereales y otros dirán que la verdura. Repito, es totalmente indiferente. Se escoge un alimento concreto para los primeros días y se le ofrece. Pasados varios días se le ofrece otro y así sucesivamente hasta que los haya probado todos.

Los cereales a partir de los seis meses

Los cereales deben darse, al principio, sin gluten. Sé que en los de sin gluten pone “a partir de 4 meses”, pero como los estamos dando a los seis meses, pues lo ideal es ofrecerlos primero sin gluten y pasados unos días con gluten. Como a los seis meses son capaces de estar sentados y de comer mejor que cuando tienen cuatro meses, puede hacerse una papilla de arroz un poco pasado, o de sémola de arroz, si se quiere, para no tener que comprar cereales industriales (y ahorrar un poco de dinero, que la cosa no está para demasiadas alegrías).

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Pasados unos días, deberemos empezar a ofrecer el gluten, momento en el que mezclaremos la papilla de cereales sin gluten con la que lleva gluten. Como se ha comprobado que las probabilidades de tener intolerancia al gluten disminuyen mucho si éste se ofrece poco a poco (un poco cada día), lo recomendable es hacer una papilla de cereales sin gluten y echar una cucharada de cereales con gluten cada día, más o menos durante un mes.

Si estamos dando arroz, pues lo más fácil suele ser dar al bebé un trozo de pan para que lo chupe y rechupe. Cuando ya no lo quiera por estar demasiado blando y lleno de babas, pues se lo cogemos.

Recomendaciones para dar la fruta a los niños de seis meses

Otro alimento que empiezan a tomar los bebés a los seis meses es la fruta. La más recomendable es la más típica: naranja, manzana, pera y plátano. Se empieza ofreciendo una y pasados los 5-7 días de rigor se puede ofrecer otra (u otro alimento). Normalmente se dice que se empiece por la pera, porque es la más jugosa. Además, si un niño tolera la pera, sabremos de inmediato que tolera la manzana, por ser casi hermanas.

Una vez ha probado todas las frutas se pueden hacer combinaciones para hacer puré de frutas con varias, o se puede simplemente ofrecer una fruta cada día. Yo, como he comentado en otras ocasiones, soy más amigo de hacerlo de este modo (hoy plátano, mañana manzana, pasado pera,...), porque así los bebés conocen el sabor concreto de la fruta (y no el sabor multifruta) y porque así no tienes que abrir varias frutas cada día, sobrando luego casi todo.

Recomendaciones para dar la verdura y la carne a los niños de seis meses

Como os he dicho antes, la gente suele centrarse en los cereales y la fruta para empezar a ofrecer comida a los bebés, sin embargo, si tenemos en cuenta que lo que más necesita añadir a la dieta un bebé es el hierro, lo más lógico es que no tardemos demasiado tiempo en darle pollo (aunque los cereales de hoy en día vienen suplementados con hierro).

Por eso suelo ser más amigo de empezar con patata hervida chafadita con un chorrito de aceite y a la semana siguiente añadir pollo a la mezcla, empezando después con algo de cereal para luego añadir el gluten (que no se nos vaya hasta el octavo mes), pues lo recomiendan a los 6-7 meses.

Luego hay que ir añadiendo verduras poco a poco: judías, un poco de zanahoria (digamos un cuarto diario, para que no se nos pongan los niños de color naranja por tomar demasiada), brócoli, cebolla, tomate, etc., evitando básicamente todas las verduras que sean de hoja, que no se recomiendan hasta los doce meses.

Con respecto a la carne, la más recomendada para empezar es el pollo, aunque también nos serviría el pavo. La cantidad de verduras que un bebé debe tomar es indiferente, sin embargo la cantidad de carne sí está limitada a 20-30 gramos (tirando más a 20), porque si nos pasamos nuestro hijo tomará demasiadas proteínas, algo que no es recomendable para su salud (ni para la salud de sus riñones, que tendrán que trabajar horas extras, sin estar preparados todavía para ello).

Una vez el bebé haya probado, más o menos, todos estos alimentos (fruta variada, cereales con y sin gluten, verdura variada y pollo y/o pavo) se puede empezar a ofrecer más variedad en cuanto a carnes. Normalmente se digiere mejor la carne de animales pequeñitos, así que la más recomendable es la de conejo (y pollo y pavo), seguidas de las de cordero y ternera, que mejor si la comen una o dos veces a la semana como mucho. La recomendación para ofrecer estas carnes es la misma que para el resto de alimentos, se le da unos días como única novedad y una vez vemos que el bebé la tolera correctamente se puede añadir otra novedad a la dieta.

El pescado blanco, ¿a partir de los nueve meses?

El pescado es un alimento más alergénico que la carne y por eso no se da a los seis meses. Las recomendaciones suelen decir que se ofrezca a partir de los doce meses, aunque en muchos centros sanitarios se dice que a partir de los nueve meses el bebé ya puede tomar pescado blanco.

En el centro en el que trabajo se hace así (aunque yo siempre digo que sin prisa… más tirando a los 10-11 meses), y creo que en los años que llevo trabajando ahí sólo he visto a un niño con alergia al pescado (que no quiere decir que no haya más, claro).

¿A qué hora le doy cada cosa?

Una vez hemos explicado todos los alimentos que un bebé de seis meses puede empezar a tomar hasta el año de vida sólo queda comentar la organización a la hora de ofrecer la comida. Se suele decir que lo más recomendable es ofrecer el cereal por la mañana, la verdura y la carne para comer (si damos pescado, sustituir carne por pescado un par de veces a la semana, ya digo, más bien cerca del año de vida) y la fruta para merendar.

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Esto sin embargo no es inamovible, ni mucho menos y de hecho no es lo más recomendable, porque como mejor se absorben los alimentos no es ofreciéndolos aislados, sino mezclándolos con otros. Los adultos lo tenemos bastante claro y por eso sabemos que una comida consta de un plato de verdura con algo de patata, o bien legumbres acompañadas de cereal (pan o arroz), para mejorar la absorción de la proteína, sabemos (sin saberlo) que tenemos que tomar algo de fruta antes o después de la comida, que si es rica en vitamina C, como lo es casi toda la fruta, ayuda a absorber mejor el hierro de la comida y así con otras muchas mezclas que hacemos habitualmente que ayudan a equilibrar la dieta.

Con los bebés pasa lo mismo, lo más recomendable sería darles varias cosas cada vez que coman, un poco de verdura, un poco de carne, un poco de pan y un poco de fruta, por ejemplo, y así en cada comida. De este modo comerían más sano, aunque sería más engorroso a la hora de prepararlo, claro, y quizás ese es el motivo de hacer la alimentación de los bebés de manera aislada.

La leche sigue siendo lo más importante

Para acabar, por si lo comentado fuera poco, decir que la leche, hasta el año de vida, sigue siendo el alimento más importante y que hay que tratar de asegurar que tomen unos 500 ml de leche diarios. Con los bebés que toman leche artificial no suele haber mucho problema, porque les puedes dar un biberón de 250 ml por la mañana (y parte de esa cantidad con cereales) y otro por la noche.

Con los que toman leche materna, sin embargo, suele haber más dificultades, básicamente porque casi nadie explica bien la alimentación complementaria y en vez de decir “siga dando el pecho a demanda y entre medio le va ofreciendo comida”, se suele decir “vaya quitándole tomas de leche materna y que coma”, consiguiendo que los bebés que toman el pecho puedan llegar a tomar menos leche de la que necesitan.

Las madres no tienen 250 ml de leche materna en sus pechos por la mañana para dar a sus bebés y otros 250 ml por la noche (y si los tuvieran seguro que sufrirían más de una mastitis por pasar tantas horas sin dar leche a sus hijos), así que la única manera de dar 500 ml de leche materna a un bebé es explicando a la madre que tiene que seguir mamando a demanda, haciendo varias tomas al día y que entre medio, digamos cuando nosotros nos sentemos a comer, haya mamado o no, ofrezcamos comida al niño.

Resumiendo

A modo de resumen, para que quede todo claro, decir que es más fácil de lo que parece, porque como hay que ofrecer un alimento cada 5-7 días, tenemos tiempo de ir aprendiendo sobre la marcha con nuestro hijo. Pasados esos días se añade un nuevo alimento a la dieta del bebé y así vamos haciendo hasta que prueba todos los que pueden comer hasta los doce meses.

El horario es indiferente, como lo es para los adultos, que comemos fruta por la mañana, a mediodía, por la tarde y/o por la noche, así como verdura y carne tanto a mediodía como de noche (los bebés deben elegir, o a mediodía o de noche, pero no ambas, porque tomarían demasiadas proteínas).

La preparación queda en manos de cada madre y padre: hay quien lo tritura todo haciendo papillas y hay quien prefiere dejar que los niños experimenten con la comida y la prueben tal y como es. Todo depende del niño y de su capacidad para aceptar los alimentos de uno u otro modo (y de las ganas de los padres de limpiar la cocina después, claro).

En cualquier caso, lo hagáis como lo hagáis tened clara una cosa: por mal que se haga los niños acabarán comiendo sí o sí, como lo hacemos todos los adultos del mundo.

Por cierto, antes de acabar os ofrezco un último consejo: a la fuerza, nunca.

Fotos | M Glasgow, Sakena, KendraKaptures en Flickr
En Bebés y más | Especial Alimentación Infantil

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