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Menú para niños de cuatro años

Continuamos con nuestro Especial sobre Alimentación infantil y, siguiendo con nuestros ejemplos de planificación para el menú semanal hoy nos ocupamos de un menú para niños de cuatro años.

Con cuatro años el niño ya debe comer con nosotros en la mesa y disfrutar de toda la alimentación que se ofrece al resto de la familia, siempre procurando evitar las grasas en exceso, los fritos y los picantes. Con la sal debemos ser cautos y, si usamos bollería y postes lácteos, deberían ser caseros y hechos con grasas saludables.

Los niños de cuatro años ya pueden tomar frutos secos, pero, hay dárselos mejor picados, para evitar el riesgo de atragantamiento.

Os proponemos, además, para los niños que gastan más energía, pequeños bocadillos. Lo adecuado es no abusar de ellos y hacerlos con pan integral preferiblemente casero y embutidos o quesos bajos en grasa y de calidad.

Una dieta equilibrada debe incluir 5 piezas de fruta o verdura diarias, pero en proporciones adecuadas al apetito del niño, combinando varias variedades y sin olvidar que las ensaladas y las verduras deben también contar como vegetales, incluyéndolas, en una u otra forma, en todas las comidas.

Hay recomendaciones generales para el menú infantil que debemos tener presentes siempre: ingerir 500 ml/día de leche, priorizar los vegetales, incluir hidratos en forma de cerales y legumbres, usar la proteína adecuadamente y elegir piezas bajas en grasa, freir lo menos posible, usar aceite de oliva, no comprar alimentos procesados y limitar la grasa saturada, el azúcar y la sal.

Prevenir la obesidad

La obesidad infantil es un problema muy grave en nuestra sociedad. La mejor manera de prevenirla es una dieta equilibrada, sin productos industriales cargados de azúcar y grasas saturadas y con una elevada presencia de vegetales. Además, por supuesto, una actividad física adecuada. Para lograr este objetivo, que es una dieta y un cuerpo sanos, la familia es fundamental para una buena educación nutricional y de hábitos saludables. Por ese motivo, comer en familia y comer bien es prioritario.

Equilibrar los menús con los del colegio

Si los niños están escolarizados ya y si comen en el colegio es importante tener el menú de comedor presente y hacer que las otras comidas lo equilibren en lo que le falta, especialmente si detectamos que hay una baja proporción de vegetales crudos, cocidos o un exceso de fritos o proteínas.

El desayuno es una comida importantísima para que el niño afronte el día con energía. Si es necesario hay que levantarse media horita antes para que puedan desayunar tranquilos y con apetito y complementarlo con una ingesta de alimentos a media mañana que dependerá de lo que el niño haya comido a primera hora.

Organizar nuestro propio menú

Los lácteos siguen siendo importantes en la dieta del niño y, para completar la ingesta, es posible que tengamos que añadir un vaso de leche antes de irse a dormir o en la merienda. Esa necesidad de productos lácteos es menor o hasta desaparecería en el caso de niños que sigan siendo amamantados a demanda.

Las combinaciones de los alimentos del menú para niños de cuatro años que proponemos podéis cambiarlas según vuestras necesidades. Nosotros os hemos propuesto los platos más pesados y contundentes que pueden tomarse como plato único en la comida y cenas reconfortantes donde aparecen especialmente los pescados y los huevos como proteína.

Además de tener presente la necesidad de mantener buenas cantidades de frutas y verduras es importante incluir también cereales, tubérculos y legumbres, que les aportarán energía sana en forma de hidratos complementada con proteína vegetal y fibra.

Azúcar, siempre con moderación y preferiblemente integral y ecológica cuando la usemos en la leche o los postres o bollería casera.

Hay que reiterar la importancia de usar grasas adecuadas, especialmente aceite de oliva virgen extra, y evitar los fritos.

También, si queremos incluir a veces algún dulce comprado, chuchería, caramelos, incluso chocolate, es importante tener en cuenta que no son alimentos diarios y limitarlos al máximo. Pero como a los niños les gustan mucho, si queremos ofrecérselos y no tienen obesidad ni sobrepeso, podemos hacerlo, pero siempre es mejor hacerlos en casa, para garantizar la calidad del producto. Tampoco necesitan tomar a diario ni zumos industriales, ni refrescos, ni batidos, ni lácteos bebibles por mucho que prometan mejorar sus defensas. Lo que ayuda a las defensas es una alimentación equilibrada, con proteínas en su justa medida y muchos vegetales frescos.

El menú semanal para niños de cuatro años es un ejemplo con el que queremos reiterar la importancia de ofrecerles una alimentación variada, sabrosa y que pueda además ser cocinada y comida para toda la familia. Recordad que se puede agrandar la tabla para imprimir haciendo click en la imagen de arriba.

En Bebés y más | Especial Alimentación infantil: recetas para niños a partir de tres años (I),(II)

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