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En varios países europeos, incluido España, las fórmulas para lactantes Anti Reflujo o Anti Regurgitación, más conocidas como “AR” se encuentran disponibles para su compra en prácticamente cualquier establecimiento donde vendan alimentación infantil.

Sin embargo, tienen unas características especiales que hace que no se adapten a las normas de la Unión Europea referentes a la composición que deben tener los preparados para lactantes.

Por este motivo deberían considerarse como un tratamiento médico para unos niños en concreto y bajo prescripción y supervisión médica y no como una opción de leche a elegir.

Las fórmulas Anti Reflujo o Anti Regurgitación (AR) son fórmulas de inicio y de continuación modificadas mediante la adición de una sustancia espesante, la utilización de la caseína como principal fuente de proteínas o la disminución de la concentración de grasas.

Ya hablamos en Bebés y más hace no mucho de la diferencia entre regurgitación y reflujo gastroesofágico.

La regurgitación leve o moderada durante o después de la alimentación es un fenómeno común y fisiológico que se soluciona con el paso de los meses.
En ausencia de ningún otro síntoma no ha de realizarse tratamiento alguno ni mucho menos indicar la alimentación con este tipo de fórmulas.

Sólo en algunos niños se produce el llamado reflujo gastroesofágico patológico en que la salida de leche es más “violenta” y en que las lesiones producidas por el paso de ácido del estómago por el esófago producen dolor, dificultades de alimentación, déficit de crecimiento y riesgo de aspiración pulmonar.

En estos casos es preciso un diagnóstico concreto que evalúe la gravedad del problema y determinar las medidas terapéuticas a seguir.

Los tres tipos de modificaciones de las fórmulas AR con respecto a los preparados para lactantes son:

  • Adición de sustancias espesantes: se han utilizado harina de la semilla del algarrobo, almidón de arroz y el almidón precocido del maíz. Hay estudios que concluyen que en efecto disminuyen las regurgitaciones, sin embargo aumentan el tiempo de permanencia del material refluido en el esófago, por lo que los preparados con estos espesantes no están indicados en niños con esofagitis (es decir aquellos que tengan reflujo gastroesofágico).
  • Utilización de caseína como fuente principal de proteínas: la caseína aumenta la densidad del cuajo disminuyendo las regurgitaciones, pero retrasa el vaciado gástrico.
  • Disminución de la concentración de grasas: Esta modificación se sustenta en la hipótesis de que
    una menor concentración de ácidos grasos de cadena larga puede favorecer un mejor vaciamiento gástrico.

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La realidad es que hay muy poca información sobre estas tres variaciones y el funcionamiento de las modificaciones se basa más en hipótesis que en datos reales con bebés.

Se desconocen los efectos que tiene una alimentación durante meses con este tipo de preparados, qué efectos tienen sobre las mucosas y cuál es el potencial alergénico de los agentes espesantes.

Ante este vacío de documentación el Comité de Nutrición de la ESPGHAN, desde 2002, recomienda que este tipo de preparados con espesantes sean utilizados únicamente con lactantes que sufran fallo del crecimiento causado por la pérdida excesiva de nutrientes, junto con un tratamiento médico apropiado y bajo supervisión.

Dicho de otra manera, están indicadas en aquellos niños que, de tanto vomitar la leche que toman, no se están alimentando correctamente y como consecuencia no están creciendo lo que se espera de ellos. Esto es un problema serio que precisa de seguimiento.

Por todo ello, la práctica habitual de ofrecer al público en general la posibilidad de adquirir estas fórmulas para el lactante que regurgita con frecuencia es un mal uso y abuso por parte de las empresas que las comercializan que debería ser regulado.

Hace siete años que la ESPGHAN redactó las recomendaciones sobre las leches AR y al parecer todo sigue igual. Las firmas comerciales envasan este tipo de leches en botes casi idénticos a los de la leche artificial normal. Esto lleva a la confusión de los padres que creen que se trata de una posibilidad más de elección cuando se trata de un teórico tratamiento médico.

Para hacer la prueba pregunté en una farmacia cercana a mi domicilio por estas leches, que no estaban en el expositor, y la farmacéutica me dijo que las tenía dentro y que si quería me las vendía sin ningún problema.

Más información | ESPGHAN (inglés), Boletín de la SCCALP
Fotos | Flickr (Xenophod), Flickr (gregoryjameswalsh)
En Bebés y más | Reflujo en los bebés, Mi bebé tiene reflujo gastroesofágico, Biberones Bib Confort antiregurgitación

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