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Comedores escolares en verano: una triste realidad

Comedores escolares en verano: una triste realidad
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Cuando hablamos de la crisis económica que afecta a muchas familias y a los niños puede que lo veamos como una realidad más o menos lejana. Pero como profesora en un centro escolar de un barrio humilde conozco muchos de estos casos de primera mano.

Muchos niños acuden a los colegios sin haber desayunado, sin almorzar y sin saber lo que les espera a la mesa a la hora de comer. Las becas escolares para el comedor ya no están al alcance de muchas de esas familias, al haberse reducido entre el 30 y el 50%.

Por eso en distintos colegios han querido que los niños no se queden sin comer bien en verano al menos una vez al día. Y los comedores siguen funcionando. Hay comedores abiertos los días laborables en Canarias, Andalucía, Extremadura, Catalunya...

Comunidades, ayuntamientos y Diputaciones han desarrollado distintos programas "inventando" campamentos de verano y clases de apoyo o de idiomas que incluyen una comida al día, con el objetivo de garantizar la nutrición de los niños desfavorecidos.

Los colegios abren sus puertas con la "excusa" de hacer una escuela de verano, o un cursillo de idiomas, incluso en agosto. Pero lo que muchos de esos niños esperan con ansias es la hora de comer.

Se ha invertido dinero para que los comedores puedan funcionar y solo los niños de familias sin problemas económicos han de pagar alguna cuota. Las familias desfavorecidas detectadas por los centros escolares y Servicios Sociales son beneficiarias del servicio de comedor.

Las principales asociaciones de madres y padres de alumnos ya alertaron de que muchos alumnos de familias desfavorecidas sufrían malnutrición, con los problemas de salud que ello conlleva.

Facilitarles a estos niños al menos una comida al día (hay programas que incluyen hasta tres comidas, que los niños se llevan a modo de "picnic") es una gran labor social y una apuesta por la solidaridad.

Es una realidad muy triste, pero una realidad que está ahí. Muchos comedores escolares abren en verano para que muchos niños no pasen hambre. Ojalá podamos decir dentro de poco que esto es cosa del pasado, pero de momento es lo que viven estas familias.

Más información | El País En Bebés y más | "Mamá, te echo de menos en el comedor", El menú ideal en el comedor escolar, La crisis, ¿enemiga de la buena alimentación?

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