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caleidoscopios

Cuando yo era niña me encantaba mirar por el caleidoscopio. Era como entrar en un Universo paralelo, en el que habitaba seres extraños, con colores maravillosos, y en el que las leyes de la Naturaleza funcionaban de modo diferente. Me extasiaba y después, mi imaginación estaba lanzada. Hace poco me mandaron las instrucciones para hacerse un caleidoscopio uno mismo y me parece que os van a hacer disfrutar mucho.

Se necesita papel de plata, cartulina, pinturas, papel, plástico transparente y pequeñas figuritas de colores brillantes. En la página se7 , que es la que me han recomendado, aparecen las instrucciones detalladas de forma visual.

Los niños pintarán en un papel lo que será la parte externa de su caleidoscopio. Luego se forra una cartulina de papel de plata bien pegado y se dobla en forma de triángulo. En uno de los extremos se ponen las figuritas de colores, metidas en una pequeña bolsa de plástico transparente hecha por nosotros mismos, bien cerrada pero con holgura, para que las figurillas se muevan facilmente. Podemos usar estrellitas de purpurina o lentejuelas.

En el otro, con una cartulina obscura con un agujerito a modo de mirilla, se pone la tapa del caleidoscopio. Y ya está listo, solo hay que mirar, darle vueltas, y emocionarse.

Hacer nuestro propio caleidoscopio es una experiencia lúdica que fomenta la comunicación entre padres e hijos y, además de ejercitar sus habilidades manuales, les proporcionará el placer enorme de fabicar algo hermoso ellos mismos.

Via | Se7
Más información | Un rincón del mundo

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