Depresión en el embarazo
Mientras para algunas mujeres el embarazo puede ser el mayor motivo de felicidad en su vida, para otras puede resultar un agobio o una carga.
Hay muchas mujeres afectadas por el síndrome de la depresión prenatal, de hecho afecta a un 10-15% de las embarazadas, pero suele confundirse fácilmente con otros síntomas como cansancio, fatiga o somnolencia.
Otras señales de alarma son cambios bruscos de estado de ánimo (además de los típicos cambios de humor producidos por las hormonas), descuidar la alimentación, no acudir a los controles prenatales o sentir desinterés por el bebé por venir.
Un estudio reciente ha demostrado que la mayoría de las mujeres con depresión no sigue ningún tipo de tratamiento y que las mujeres que la sufren son más propensas luego a tener también depresión postparto.
Además de ser negativo para la madre, los bebés en gestación también sufren los efectos de una madre deprimida, como el de tener por ejemplo, peores nacimientos.
Si sospechas que pudieras estar atravesando una crisis depresiva durante tu embarazo no dudes en buscar ayuda. El embarazo es un momento precioso en la vida de toda mujer y tanto tú como tu bebé merecen vivirlo a pleno.
Más información | Psiquiatria.com | mujereshoy.com
En Bebés y más | Baby blues o leve depresión postparto
En Bebés y más | Reconocer la depresión postparto
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Hola
Tengo 30 años y acabo de entrar en las 16 semanas de mi primer embarazo, hasta ahora he tenido muy poco malestar, por no decir ninguno y todo ha transcurrido de manera muy natural y sin problemas, he leido el articulo sobre la depresion y me he dado cuenta que me he sentido decaida animicamente en cierta frecuencia las ultimas semanas.
En principio al enterarme del embarazo estuve muy feliz porque habia deseado esto por mucho tiempo pero, desde que me entere y le di la noticia a mi esposo, el ha actuado de manera distante y muy poco participativo en cuanto al embarazo se refiere, le atribuyo mi estado animico a este factor, porque siento que no tengo su apoyo y sobre todo porque entiendo que el conoce la importancia que tiene esta etapa para mi.
Se que si este estado animico toma cuerpo puede afectar al bebe, y no quiero que semejante cosa ocurra, yo deseo que este ser se convierta en una persona plena... que me recomiendan?
Gracias
Paola
yo me encuentro en la semana 30 de mi primer embarazo, y pasé por una etapa parecida a lo que tu comentas. Habla con tu pareja, explícale cómo te sientes y lo que el te transmite. Te encuentras en un momento muy sensible y con las hormonas alteradas, por lo que necesitas más atención y que él te demuestre atención y más emoción por el embarazo.
yo lo hablé con mi pareja y desde entonces todo es fantástico, no tengo dudas y aunque a veces me siento decaida sé que en él tengo un gran apoyo.
Hola, mi nombre es Raquel y tengo 27 años. No estoy casada, pero vivo com mi pareja desde hace 7 años. El pasado año decidimos que queriamos tener nuestro primer bebé, y a mediados de agosto conocimos la feliz noticia de que seriamos papás a finales de marzo. En el momento en que me enteré me sentí la mujer más feliz del mundo, y se que mi pareja también. Todo iba fenomenal, era una niña muy sana y que crecía adecuadamente, recuerdo perfectamente sus primeros movimientos dentro de mí y lo llena que me sentía. Las navidades pasadas me reuní con mis compañeras de instituto (como todos los años) y logicamente uno de nuestros temas de conversación fué Giomar, mi niña. Mis compañeras bromearon con el hecho de que yo cuando era más joven no quería ni hablar de tener hijos, y ahora iba a ser la primera en ser mamá. En principio esta conversación no tuvo importancia, pero más tarde, cuando empezaba la recta final del embarazo comenzaron los problemas. Empecé a recordar los temores que tenía de joven sobre el dolor del parto, la libertad que roba un hijo… y me entró un miedo impresionante. Le comenté a mi ginecólogo esos miedos y me dijo que eran completamente normales. Yo me pasé el último mes y medio asustada, deseando que el momento del parto no llegara, como fuese pero que no llegara…
Pero llegó, el 13 de marzo empecé a sentir las primeras contracciones rítmicas y continuas y rompí aguas. Me ingresaron en el hospital sobre las 11 de la mañana y la dilatación fué un horror, lo pasé fatal, y me dieron varios ataques de ansiedad. Mi novio también estaba fatal con la situación, pues yo no paraba de decir que no queria dar a luz. Una psiquiatra estubo a mi lado durante todo el proceso, me administraron unos sedantes, pero no eran suficientemente fuertes y no me podían dar otros por el bebé. La epidural llegó y me resulto muy dolorosa, y así fue ese horroroso período de más de 14 horas. A la hora de llevarme al paritorio me propusieron una cesárea (la psiquiatra lo aconsejó) pero yo no acpeté. En el paritorio no dejaron entrar a mi novio por mi estado, y durante el parto me negaba a empujar. Después de tanto suplicio a las 3:38 A.M del 14 de marzo de 2006 nació Giomar, una niña muy grande de 54 cm y 3 kilos 650 gramos. Cuando me la iban a colocar en el pecho para intentar relajarme me negué a verla, y la psiquiatra (se quedó fuera de su horario para acompañarme) recomendó que me la llevaran después de que yo hubiera dormido, me administraron un somnífero y dormí hasta la hora de la comida; después de que me llevaran a mi la comida llevaron a Giomar para que le diera el pecho, pero fuí incapaz de cogerla en braos, hasta de mirarla. Mi novio y mis padres hablaron horas conmigo, pero no consiguieron nada, en los ojos se mi marido veia una profunda felicidad por el nacimiento y a la vez una gran frustración y tristeza, que aún sigo viendo ahora. En el hospital le digeron a mi marido que debía someterme a un tratamiento psiquiátrico, pues en los 3 días de ingreso no fuí capaz de mirar a mi hija.
Llevo a tratamiento los 9 meses que tiene mi hija y aún no soy capaz de cogerla en brazos, estoy sumida en una profunda depresión de la que nadie me da sacado. Al principio vivia con mi novio y Giomar y no podia estar en la misma habitación que ella, necesitaba ponerme tapones en los oídos para no oirla… Sufrí una gran evolución y uno de mis tratamientos era estar con mi hija y mi novio e ir viendola, acariciandola, dandole besitos en brazos de Damián, en esos momentos el era realmente feliz, se le veia en la cara, por primera vez veia a las mujeres de su vida juntas. El siguiente paso fué que yo consiguiera coger en brazos a mi niña en compañia de Damién, lo conseguí, y fue un momento maravilloso, mis ojos se llenaron de lágrimas, por primera vez en cuatro meses de felicidad, todo iba muy bien, hasta que llegó el momento de dar el sigiente paso; estar a solas con mi hija. Los primeros tres días lo conseguí, pero sin poder cogerla en brazos de nuevo, el cuarto día decidí que quería sentir de nuevo la felicidad de tener en brazos a mi hija. La cogí en los brazos y de pronto mis piernas empazaron a temblarme y solté a la niña de mis brazos, cuando mi novio escuchó el ruído entró en la habitación y me encontro en el suelo en una esquina llorando y a la niña en el suelo también llorando, empezó a llorar y a gritarme que no me lo merecía ni a el ni a una hija tan maravillosa, por primera vez en meses me había dicho todo lo que sentía. Nos fuimos la hospital para que le hicieran pruebas a la niña y yo me fuí al psiquiatra de urgencias. Por suerte la niña solo tuvo un pequecho chichón, nada más, pero desde ese día no la he vuelto a ver. Mi depresión fué en aumento y ahora vivo en la casa de mis padres, mi novio viene todos los días un par de horas, mis padres salen a pasear con la niña y nosotros estamos juntos. El me dice que no está enfadado, pero en sus ojos veo que me miente y me hace muy infeliz.
No os podeis imaginar lo duro que es no poder abrazar a una hija teniendola en la habitación de al lado, no os podeir imagirnar el dolor que siento al pensar que aunque algú día consiga superar está depresión habré perdido los primeros meses de vida de un ser que he tenido dentro de mi, con la que he compartido 9 meses unidas, sintiendo sus movimientos y deseado verla, y ahora no puedo hacerlo.
Hoy hace un año del encuentro con mis amigas, hoy hace 9 meses y 9 días del nacimiento de mi hija, y hoy hece 4 meses y 21 días que la ví, la tuve en brazos y la dejé caer.
Espero que a nadie le pase lo que a mi.
Un saludo.
P.D: Disculpad por el tamaño.
Sirve de mucho leer las experiencias de amigas que estan en una etapa igual a la mía.
Se que hay minutos en que todo se oscurece, sirve leer experiencias similares, vuelve la claridad.
Felicitaciones por el espacio, cariños Yenny, 5 meses de embarazo
Hola, tengo 21 años de edad y voy para la semana 12 de mi primer embarazo, apenas estoy estudiando el segundo año de universidad, como se imaginarán mi bb es un hijo no deseado x lo menos por mí xq mi novio está muy contento con la llegada de su primer hijo, mis padres aún no saben que estoy embarazada y me da terror decirles por la reacción que vayan a tomar y x la descepción que se llevarán al saber que su hijita consentida de la que tanto esperaban fuera una persona exitosa está embarazada, lógicamente kiero seguir estudiando, pero al momento de pensar en lo que es tener un hijo me entra un miedo terrible siento que no voy a poder con la escuela y un trabajo y mucho menos con un hijo, sobre todo xq mis padres y los padres de mi novio trabajan y no tendré quien me ayude a cuidarlo mientras voy a la escuela en la tarde, es horrible, también me pongo a pensar en el dolor del parto, en si podré ser una buena madre, si mi hijo (a) me va a querer, en si sabré cómo cuidarlo, en si nacerá sano o deforme o cosas así de horribles, también me siento sola xq nadie sabe de mi estado más que mi novio, así q no tngo a nadie a kien contarle como me siento más que a él, pero él se la pasa en la escuela y el trabajo, casi no nos vemos y cuando le cuento cómo me siento, parece que le molesta o se desespera y eso me pone mal, últimamente lloro muy seguido y para colmo estan las malditas nauseas y vómitos que no me dejan en paz, la vdd no sé que hacer, kiero y tengo que decirle a mis padres pero no sé como, tienen problemas económicos en este momento y ahora con ésto no sé que vaya a pasar, me siento desesperada y triste, quiero q mi bb nazca y nazca bien pues ya está akí y nada puedo hacer pero también me dá pánico la idea de tenerlo, me siento deprimida y sin muchas ganas de hacer nada, no sé que hacer, echarle ganas a la vida, pero al ponerme a pensar en todo lo que me espera y lo que ya no podré hacer, me da mucha ansiedad y miedo y más miedo me da perder al amor de mi vida, mi novio, llevamos 6 años juntos y todo va bien pero ahora con un hijo no sé q pueda pasar, tengo miedo de todo.
Muchas gracias x el espacio y sus coments. :)
Hola! soy de Venezuela y tengo 23 años. Cuando yo iba a cumplir 18 años conocí a un chico de 14 años, gracias a que mi amiga y su amigo son hermanos. Nos caímos muy bien, él estaba en la secundaria y yo ya estaba en la uni estudiando Diseño Gráfico, cuando nos unimos como pareja la mayoría de la gente opinaba cosas fatídicas para nosotros, principalmente me juzgaban a mí, por aquello de la costumbre social y moral donde se dicta que la mujer debe ser menor o igual en edad que el hombre, pero entre nosotros comenzó a haber una relación muy bonita, sencilla. El día que conocí a su papá, el señor me trató muy bien, con el tiempo hasta me tomó como si fuera una hija más. Todo bien pero cuando conocí a su mamá, fue distinto: su papá había planeado una salida al cine con su hermana (que tiene mi edad), su mamá y nosotros, pero la señora fue clara con sus acciones, no entró a la misma sala que mi suegro, mi novio y yo. Desde ese momento comenzaron los problemas entre mi novio y yo, que para colmo, yo vivía fuera de la ciudad y viajaba todos los días para verlo y así pasaron muchas cosas hasta que cuando ya teníamos 2 años y 3 meses de noviazgo: quedé embarazada.
Yo intuía desde el mismo momento que sucedió que había quedado encinta, pero lo confirmamos cuando al mes fuimos a una clínica para hacerne un eco. Cuando el doctor nos confirma que sí, nos quedamos sin palabras ante esa cosita tan mínima que ya tenía un corazoncito latiendo!
Pasamos por todo, hubo un momento en el que hasta hicimos los trámites para casarnos a escondidas, porque él aún era menor de edad y su mamá tenía planes de mudarce para una isla, muy lejos. Esa señora me quería totalmente fuera del alcance de su hijo que iba a ser el padre de mi hijo, sin tomar en cuenta nuestros sentimientos de que si queríamos a éste niño y que si nos separaba el daño mayor se lo hacía a su futuro nieto. Cuando llegaron los 4 meses y 1/2 ya no podía esconder más mi vientre y le dije la noticia a mi mamá, en ese momento estalló la bomba, todos lo supieron y la barriga no fue más grande porque no pudo, ella terminó dandome su apoyo (yo soy responsable de mis actos). Antes de que el niño naciera ya mi suegra había hecho ,según ella, las paces conmigo y de hecho me permitió quedarme a vivir en su casa por muchas razones: se dió cuenta del sufrimiento de su hijo por no tenernos ni a su hijo ni a mi cerca y porque los viajes a estas alturas de la gestación nos hacían daño.
Llegó el día del nacimiento, un muy bendecido día del espíritu de la navidad. Fué una cesárea por lo grande del niño que no cabía por mi pelvis (soy chiquita). Fué lo más maravilloso de mi vida hasta ese momento, era el bebé más grande y bello de los niños que nacieron ese día, en la misma clínica que su papá. Como mi mamá tba y mi suegra no, ella se hizo cargo de ayudarme con el niño mientras me recuperaba de la herida. Al principio me antendía muy bien y me enseñó cuidados de bebés, pero antes de terminar mi cuarentena tuve que salir a trabajar, y ahí fué cuando empeoró la situación, porque ella se encargaba de mi bebé todo el día y en la noche cuando yo llegaba lo hacía yo, pero comenzaron las discusiones, yo estaba agotada el triple, entre trabajar de día, atender al niño de noche, lavar y otras cosas más, no aguantaba y entré en un período de somnolencia impresionante, tanto es así que una madrugada mientras le daba pecho a mi bebé en los brazos, me dormí y obviamente se me cayó, gracias a Dios no le pasó nada grave, pero como lo tengo afiliado a un seguro médico, en seguida llegaron. Desde ese momento empezaron a crecer en mi mente ideas de que yo no era una buena madre, pero en el fondo me sentía sin apoyo y era cuando más necesitaba el aliento de mi mamá que estaba muy lejos, mi novio era muy nuevo en todo esto y no me entendía, él sabía que yo necesitaba ayuda pero no sabía como ayudarme. A parte empecé a sentirme alejada del mundo, de mis amistades, no tenía vida social, mi vida era un circulo sin salida. Mi suegra empezó a distanciarme del niño aprovechandose de mi debilidad emocional que me impedía estúpidamente reaccionar y reclamar mis derechos como madre y mujer. Me sentí tan sola que hasta intenté suicidarme tantas veces que perdí la cuenta, gracias a Dios y a mi bebé, que era lo que me amarraba los pies a este mundo, no me hice nada malo, pero mi novio fue testigo de una de esas oportunidades.
Llegó el día que decidí dejar gritar a la madre y mujer que estaban encerradas dentro de mí, por el apoyo y empujón que me dío una vecina, cuando se dío cuenta de lo que sucedía dentro de esa casa donde yo vivía y busqué ayuda en mi familia que no estaba al tanto de la situación que, vergonsozamente, hasta las manos habíamos llegado. Me fuí a la casa de mi madre con mi bebé, porque no aguantaba más humillaciones y agresiones, por parte de mi suegra. MI novio lloró mucho en ese tiempo, y a mi me dolía verlo así, pero esa era una decisión que no iba a echar para atras.
Mi suegra con el pasar del tiempo comprendió el daño que nos hacía a nosotros tres como familia que queríamos ser, aún siendo jóvenes, porque teníamos con que. Y se mudó sola, por decisión propia.
Después formamos por fin nuestra familia como es, y hasta le agregamos una bebita preciosa…
Espero que mi historia ayude a muchas mujeres que se encuentren en situaciones similares, que si intentan algún día atentar contra ustedes mismo o contra alguien más, recuerden a los que Sí nos quieren y apoyan, y mucho más recuerden a los que queremos y dependen de nosotros…
Yo con mi esposo quiero servir de ejemplo, para todas esas parejas jóvenes que cuando tienen un bebé no esperado (núnca no deseado), creen que es el fin, el acabose de su libertad juvenil, etc. Déjenme decirles que no es así, que esas experiencias los hacen más fuertes, si ustedes se lo permiten. Además, ser padres jóvenes los rejuvenece más, yo me siento así.
Disculpenme el tamaño del texto, pero me alarmé cuando leí este blog. Chau! Suerte!
Hola otra vez! No terminé de explicarles mi consejo.
Mi esposo, que ahora tiene 19 años ya va por el 4ª semestre en la uni, mientras yo trabajo. Gracias a Dios, nuestros padres nos han ayudado mucho. Es cuestión de saber pedir ayuda y apoyo. No significa dejarles los muchachos o el trabajo pesado a ellos, no. Significa que nos den consejos y de vez en cuando, sabiendonos comunicar, pedirles que nos ayuden con algo que no podamos hacer solos(as).
Lo recalco porque después de todo lo que me ha pasado, y ver que logré superarlo, se me hace incómodo y triste ver que existen personas, que como a mi, están pasando por situaciones similares, y me molesta ver cuando se derrumban y no progresan, no buscan fortalecerse.
Por qué si mi esposo y yo, que somos tan jóvenes pudimos, hay mucha gente igual o mayores que nosotros y con iguales o más posibilidades que nosotros, no lo logran o lo que es peor es rinden y ni siquiera lo intentan.
Piensenlo, porque la vida es muy corta y tritemente hay que reconocer, que las generaciones que va a relevar a estas no tienen el "guáramo", la fuerza, la resistencia y la responsabilidad necesaria para enderezar este mundo que hemos torcido…